Guía para poner en práctica las recomendaciones de los CDC para escuelas

Actualizado el 18 de marzo de 2022

Entrada en vigencia: 08/01/21

Idiomas disponibles: Español | English

Índice 

Resumen de los cambios más recientes 

Actualizaciones a partir del 11ro de febrero de 2022

  • Se ha añadido una nueva sección, Transición de la prevención del COVID-19 en escuelas P-12 hacia un modelo típico de control de enfermedades. En la misma, se describen estrategias a ser aplicadas en las escuelas P-12 a medida que estas se alejan de la respuesta de investigación de casos individuales. La fecha prevista para la aplicación de esta normativa es el 28 de febrero de 2022. 

Actualizaciones a partir del 1ro de febrero de 2022

  • Se ha añadido la guía Test to Stay como alternativa adicional a la cuarentena para los alumnos y el personal escolar que no están al día con las dosis contra el COVID-19, pero que han sido identificados como contactos estrechos de personas infectadas por el virus que asisten a la escuela.
  • Incluye un diagrama de decisiones a tomar respecto a Test to Stay para el personal escolar y los padres de alumnos (en la sección de herramientas de la guía).

Actualizaciones a partir del 20 de enero de 2022

  • Alineamiento con la definición actualizada de los CDC de "estar al día" con las dosis de las vacunas contra el COVID-19. Cuando los CDC publicaron la guía escolar actualizada el 6 de enero de 2022, la definición de "al día" incluía a los menores de 12 a 17 años que habían completado su esquema de vacunación inicial, independientemente del estado de la tercera dosis (de refuerzo). Ahora, la definición considera que los menores de 12 a 17 años solo están "al día" si han recibido una tercera dosis (de refuerzo). Los niños menores de 12 años aún no pueden recibir la tercera dosis (de refuerzo) y se los considera “al día” después de haber completa su esquema de vacunación inicial. El estatus de “al día” se emplea para determinar si la cuarentena es necesaria tras una exposición viral.
  • Aclarar que los estudiantes de Colorado que califican, aparte de los educadores, tienen hasta el 1ro de febrero de 2022 para aplicarse la tercera dosis (de refuerzo) si aún no lo han hecho. Hasta esa fecha, los alumnos y el personal que haya completado su esquema de vacunación inicial, pero que aún no haya recibido la tercera dosis, podrán volver al a la escuela tras una exposición al virus si obtienen un resultado negativo en la prueba de detección y llevan puesto un tapabocas bien ajustado alrededor de los demás durante los 10 días posteriores a la exposición. Deben hacerse la prueba de nuevo el quinto día contando a partir de la fecha de exposición viral. Además, se considerará que los alumnos y el personal escolar están al día con las vacunas contra el COVID-19 inmediatamente después de haber recibido su tercera dosis; no tienen que esperar 14 días después de la vacunación.

Actualizaciones al 7 de enero de 2022 

  • Ajustarse a las nuevas recomendaciones de los CDC —que aconsejan cinco días de aislamiento y cuarentena— y la nueva Guía de prevención del COVID-19 en escuelas P-12.
  • Aclarar que los estudiantes y educadores de Colorado tienen hasta el 1ro de febrero de 2022 para aplicarse la tercera dosis (de refuerzo) si aún no lo han hecho. Hasta esa fecha, el personal que haya completado su esquema de vacunación inicial, pero que aún no haya recibido la tercera dosis, podrá volver al trabajo tras una exposición al virus si obtiene un resultado negativo en la prueba de detección y lleva puesto un tapabocas bien ajustado alrededor de los demás durante los 10 días posteriores a la exposición. Deben hacerse la prueba de nuevo el quinto día contando a partir de la fecha de exposición viral. Además, se considerará que el personal está al día con las vacunas contra el COVID-19 inmediatamente después de haber recibido su tercera dosis; no tienen que esperar 14 días después de la vacunación.
  • Se aclara la definición y las consideraciones especiales respecto a la educación para la temprana infancia.
  • Se agregó una definición del programa Test to stay, prueba para quedarse, el cual entrará en funcionamiento el 1ro de febrero de 2022.

Colorado sigue las recomendaciones de los CDC para las escuelas. Esta guía está diseñada para aclarar las recomendaciones de los CDC (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades) y ayudar a las escuelas a ponerlas en práctica.

Colorado sigue las recomendaciones de los CDC para las escuelas.  Esta guía está diseñada para aclarar las recomendaciones de los CDC (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades) y ayudar a las escuelas a ponerlas en práctica.

Resumen ejecutivo

Colorado ha hecho grandes avances en lo que respecta a la mitigación de los peores desenlaces vinculados al COVID-19. Más del 78% de los habitantes de Colorado mayores de 5 años han recibido al menos una dosis de la vacuna COVID-19 en todo el Estado. Por otra parte, un 45% de los adultos mayores de 18 años recibieron la tercera dosis (de refuerzo). Ahora bien, los habitantes de Colorado no vacunados siguen siendo vulnerables a las nuevas variantes, incluida la variante omicrón. 

Dado que muchos alumnos todavía no han sido vacunados y que los menores de 5 años aún no cumplen los requisitos necesarios para vacunarse, debemos permanecer alertas, tomar importantes medidas a fin de atenuar la transmisión del COVID-19 y hacer frente a los brotes virales de manera segura e inteligente. El Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de Colorado (CDPHE, por sus siglas en inglés) adoptará y detallará lo establecido por los CDC en su Guía para escuelas, publicada por primera vez el 9 de julio de 2021. La misma incluye las nuevas recomendaciones para el aislamiento y la cuarentena publicadas por los CDC en enero de 2022 y los consejos y logística para el programa Test to Stay que se inicia en febrero de 2022. A partir de su implementación del 28 de febrero de 2022, esta guía también describe ahora un marco operativo para que los distritos escolares y jurisdicciones locales pasen de una respuesta de investigación de casos individuales a la prevención del COVID-19 sobre la base de un modelo típico de control de enfermedades Este nuevo modelo encuadra más estrechamente la campaña contra el COVID-19 con las estrategias de salud pública utilizadas para combatir otras enfermedades infecciosas en las escuelas. El CDPHE ofrece esta guía práctica para las escuelas, padres y estudiantes a fin de orientarlos sobre cómo poner en práctica las recomendaciones de los CDC en ámbitos escolares. 

Esta guía práctica tiene por objeto controlar la enfermedad y minimizar el riesgo de exposición en los centros educativos. Sin embargo, sabemos que el bienestar de los alumnos va mucho más allá del control de las enfermedades. Las escuelas, educadores, padres, madres y estudiantes deben sopesar todas las necesidades de nuestros alumnos para prosperar y crear un ámbito de aprendizaje productivo. Habida cuenta de esto, el gobierno estatal ha dejado que se venzan todas las órdenes y mandatos estatales en materia de salud en las escuelas y, en su lugar, ha adoptado un modelo cuyo objetivo es empoderar a las autoridades de salud pública y a los líderes locales para proteger a sus comunidades, utilizando las estrategias paliativas que sean más adecuadas para cada localidad. La Guía proporciona herramientas prácticas para evaluar los riesgos ocasionados por el COVID-19 y minimizarlos. La guía no constituye requisitos de ámbito estatal, sino que describe, sobre la base de la evidencia existente, los procedimientos más adecuados para que los gobiernos locales y las escuelas los apliquen en forma conjunta a fin de gestionar la actual fase de la pandemia. 

El gobierno estatal sigue recomendando la puesta en práctica de procedimientos de probada efectividad a la hora de prevenir el COVID-19. Este esquema se describe en detalle en la Hoja de ruta para volver a la escuela; documento que versa sobre la ventilación, la maximización de las actividades al aire libre, el uso de tapabocas, las pruebas de detección, el grado de distanciamiento, la formación de grupos pequeños fijos, la detección de síntomas, la limpieza y desinfección y el lavado de manos. También incluye información para las autoridades de salud pública locales, escuelas, padres y madres sobre la transmisión comunitaria y los diferentes niveles de medidas precautorias. 

En esta guía, se les recomienda encarecidamente a los líderes locales y a los directores de los centros escolares que adopten un enfoque de prevención por niveles, tal y como se ha descrito más arriba. Las comunidades que tienen altas tasas de transmisión y bajas tasas de vacunación deberán seguir tomando mayores precauciones con respecto al COVID-19. Los organismos de salud pública locales siguen teniendo autoridad para hacer cumplir las órdenes de salud pública de su localidad; estas pueden incluir requisitos de cuarentena. 

Cuando las escuelas tienen una baja tasa de vacunación —definida como inferior al 80% de su personal y de los alumnos con 12 o más años de edad— y en sus comunidades se está observando una alta tasa de transmisión —definida como 35 casos por cada 100.000 personas en un periodo de siete días—, la agencia local de salud pública deberá coordinar con las escuelas y los distritos escolares la implementación de medidas de precaución más estrictas, tales como: 
 

  • Uso del tapabocas (cuando esta medida aún no está siendo implementada tal como se la recomienda a todos los niveles de transmisión).
  • Mayor distanciamiento físico. 
  • Pruebas consecutivas de COVID-19, Test to Stay y otros programas de detección.
  • Rastreo de contactos. 
  • Cuarentenas selectivas.
  • Limitación de actividades de alto riesgo. 

Además de las comunidades con factores de riesgo más elevados, ciertos grupos de estudiantes pueden tener un mayor riesgo de contraer el COVID-19 debido a la naturaleza de las actividades en las que participan. Entre las actividades de mayor riesgo se encuentran los deportes en ambientes cerrados, los deportes de contacto y otras actividades que requieren exhalaciones forzadas (como bandas u orquestas de música). En estos entornos de mayor riesgo, las autoridades de salud pública locales y los distritos escolares deben considerar la adopción de medidas preventivas para limitar la propagación del COVID-19, como el uso generalizado de tapabocas, pruebas de detección consecutivas y programas de detección, rastreo de contactos, cuarentena selectiva, difusión de la vacunación y esfuerzos educativos. Durante el semestre de primavera de 2021, los brotes virales de COVID-19 se originaron a menudo en estos grupos de estudiantes y luego se extendieron a la comunidad escolar en general, fenómeno que afectó el aprendizaje. 

Al igual que los adultos, los estudiantes con condiciones médicas subyacentes, como obesidad, diabetes, asma, síndrome de Down y enfermedades cardíacas, tienen más probabilidades de ver su salud afectada gravemente, de ser hospitalizados y de fallecer a causa del COVID-19. Se insta encarecidamente a los estudiantes y al personal con estas afecciones subyacentes a que se vacunen (y se apliquen las terceras dosis si reúnen los requisitos). Si no pueden vacunarse, deben seguir poniendo en práctica el esquema de varios niveles de precaución para prevenir el COVID-19. 

Independientemente de las tasas de transmisión y vacunación, todos los centros educativos deben crear un entorno lo más seguro posible para sus alumnos a través de medidas de prevención de enfermedades de eficacia probada. Entre ellas se encuentran la promoción del lavado de manos, permitir una buena ventilación, fomentar las actividades al aire libre, el distanciamiento social y pedirles a los alumnos enfermos que se queden en casa conforme a la Guía del CDPHE. Además, los CDC y el CDPHE recomiendan que todos los maestros, el personal, los alumnos y los visitantes de las escuelas P-12 (desde el preescolar hasta la preparatoria) usen tapabocas en los espacios cerrados, independientemente del estado de vacunación. El uso generalizado del tapabocas constituye una estrategia de fundamental importancia cuando hay un mayor riesgo de transmisión en una comunidad, por caso, cuando las tasas de vacunación son bajas y en entornos donde los niños aún no reúnen los requisitos para vacunarse. Es responsabilidad de las escuelas crear un ambiente donde los padres y estudiantes que decidan utilizar tapabocas —incluso cuando este no sea obligatorio— se sientan bien acogidos. 

La vacunación contra el COVID-19 no sólo es la mejor defensa de Colorado contra la pandemia, sino que también evita la interrupción del aprendizaje presencial. El personal y los alumnos que están al día con las vacunas recomendadas contra el COVID-19 tienen menos probabilidades de faltar a la escuela a causa de exposiciones virales. Las vacunas contra el COVID-19 han tenido un gran éxito en la reducción de la transmisión del virus, infecciones, hospitalizaciones y muertes. El CDPHE espera seguir trabajando en conjunto con las escuelas y los distritos escolares para organizar clínicas de vacunación y aumentar nuestras defensas contra este virus. Las vacunas, incluidas las terceras dosis para aquellos que cumplen con los requisitos, son fundamentales para proteger tanto a los estudiantes como a los cuidadores. El riesgo de que los niños contraigan el COVID-19 se reduce en gran medida cuando viven en un hogar en el que todas las personas que califican están al día con las vacunas contra el COVID-19, incluso si los niños aún no reúnen los requisitos para la vacunación. Cualquier escuela o distrito escolar interesado en organizar una clínica de vacunación puede llenar en línea el  formulario de solicitud de evento de vacunación. A lo largo del año escolar, el CDPHE dará seguimiento a la transmisión y gravedad de la enfermedad, a las tendencias en la eficacia de las vacunas y a los comentarios y opiniones de la comunidad. A medida que la situación generada por el COVID-19 vaya cambiando, iremos actualizando nuestra Guía y nuestras estrategias de control de enfermedad sin dejar de tener en cuenta el rol clave que desempeña el aprendizaje presencial en la educación.

Los organismos de salud pública, tanto locales como estatales, tienen autoridad jurídica, legal y reglamentaria para investigar y controlar la transmisión de la enfermedad, incluyendo el aislamiento de los casos positivos, la cuarentena de los contactos cercanos, el cierre de los lugares públicos y la prohibición de reuniones con miras a controlar la propagación de la enfermedad. Los ordenamientos jurídicos citados incluyen, entre otros, 25-1.5-102(1), 25-1-506(3)(b)(V), 25-1-122(2), 25-1.5-101(1)(a), (h), (k) y (l), C.R.S. La autoridad reguladora incluye los códigos: 6 CCR 1009-1, 6 CCR 1010-6 y 6 CCR 1010-7.

Aplicabilidad 

Esta orientación se aplica a todas las circunstancias en las que un maestro o cuidador se ocupa de varios niños fuera del domicilio habitual de los mismos. Entre otros casos posibles, estas circunstancias incluyen:

  • Escuelas de K-12, tanto públicas como privadas.
  • Centros de cuidado infantil autorizados.
  • Centros de cuidado infantil en un entorno familiar.
  • Programas de cuidado infantil que no requieren licencia, como los campamentos para el desarrollo de una sola destreza y los de 72 horas.
  • Centros de cuidado infantil para visitantes en las estaciones de esquí y en los juzgados.
  • «Grupos de estudio» y otros grupos de educación en casa.

Véanse las Consideraciones especiales para la educación de niños en edad temprana.

Esta guía también se aplica a las actividades extraescolares (incluyendo los deportes), en las que los participantes están en los grados de preescolar a duodécimo (P-12).   En la página sobre deportes organizados se puede encontrar información adicional.  

 

Consideraciones especiales para la educación de niños en edad temprana

Los centros de cuidado infantil y previos al preescolar se diferencian de los centros educativos P-12 (desde preescolar hasta la preparatoria) en aspectos importantes. Las instalaciones, el plan de estudios y los modos de supervisión particulares de los centros de cuidado infantil requieren modificaciones a la guía elaborada para los centros P-12. Por ejemplo, los centros de educación para la temprana infancia (ECE, por sus siglas en inglés), establecimientos que atienden a niños de 0 a 8 años, no siempre son entornos propicios para que la gente allí presente permanezca sentada y distanciada a lo largo del día o que les permita recordar fácilmente con quién ha interactuado un niño en particular. Caber recordar que el CDPHE y los CDC no recomiendan que los niños menores de 2 años lleven puesto tapabocas; por otra parte los menores de 5 años aún no reúnen los requisitos para vacunarse. Es posible que las nuevas recomendaciones de los CDC que combinan duraciones de aislamiento y cuarentena más cortas (en los días 0 al 5) con el uso de mascarillas (en los días 6 al 10) no sean aplicables en algunos entornos educativos de la primera infancia donde no es factible el uso del cubrebocas. Además, es más probable que los niños pequeños necesiten que se los alimente, se les cambie el pañal, se los sostenga en brazos, y que duerman la siesta y canten en sus aulas. 

Además, la financiación de los suministros para las pruebas del Programa Test to Stay (TTS) solo puede asignarse a las escuelas P-12, por lo que, en este momento, el TTS no puede utilizarse en los entornos de cuidado infantil. 

Por tales motivos, le pedimos que tenga en cuenta las recomendaciones especiales para los centros de educación preescolar y de cuidado infantil a lo largo de esta guía. En las recomendaciones y las herramientas disponibles, el término "escuelas" incluye las escuelas P12 y los proveedores de cuidado infantil (incluyendo a los proveedores a domicilio); sin embargo, la determinación de contactos estrechos se parecerá probablemente más a la que se emplea en entornos de mayor riesgo en los que no es posible el rastreo de contactos específicos. Las siguientes medidas —(1) mantener a los niños en pequeños grupos fijos y estables, (2) promover el uso generalizado del tapabocas para cualquier persona mayor de 2 años y (3) fomentar que todo el personal y los niños estén al día con las vacunas tan pronto como reúnan los requisitos— reducirán el número de contactos cercanos y el impacto causado por el aislamiento y la cuarentena. Las personas que no pueden llevar puesto el tapabocas, incluidos los niños menores de 2 años e individuos de cualquier edad con ciertas discapacidades, deben aislarse (si están infectados) y ponerse en cuarentena (si han estado expuestos al virus) durante 10 días.

Los entornos residenciales (incluyendo los campamentos nocturnos y los centros de cuidado grupal) tienen características de transmisión y capacidades de aislamiento y cuarentena diferentes a los centros educativos P-12 y otros centros de cuidado infantil. Estos entornos deben seguir las orientaciones sobre brotes virales que sean pertinentes para sus circunstancias específicas. 

 

Definiciones

Caso asociado a un brote viral en la escuela: uun caso de COVID-19 entre estudiantes, maestros o personal que cumple con la definición de brote viral. Los familiares u otras personas ajenas a la escuela que se enfermen no deberán ser clasificados como parte asociada al brote viral.

Brote viral: El concepto de «brotes virales» se explica en las definiciones de casos y brotes de COVID-19 de Colorado.

Síntomas parecidos a los del COVID-19: pérdida del gusto o el olfato, fiebre (temperatura de 100,4 °F [38 °C] o más), escalofríos, tos reciente o que empeora, falta de aire o dificultad para respirar, dolor de cabeza, dolor de garganta, dolores musculares o corporales, congestión o secreción nasal, fatiga, náuseas o vómitos y diarrea. Se supone que una persona puede contagiar a otras desde dos días antes de que empiece a manifestar síntomas y durante 10 días después de su inicio. En los niños demasiado pequeños o incapaces de informar de manera confiable sobre sus síntomas, los cuidadores y profesores deben monitorear los síntomas y otros signos de la enfermedad propios de la edad, como la disminución del apetito o del nivel de actividad. Quienes presenten síntomas deben procurar hacerse una evaluación clínica, incluidas las pruebas de detección, tan pronto como sea posible.

Aislamiento: significa quedarse en casa y no ir al trabajo, a la escuela ni a otras actividades cuando una persona está enferma o ha sido diagnosticada con COVID-19. La mayoría de aquellos que no tienen síntomas, o que tienen síntomas leves que están mejorando, pueden volver a la escuela y a las actividades asociadas a la escuela después de cinco días completos de aislamiento. Durante los cinco días posteriores al aislamiento, hay que llevar puesto un tapabocas bien ajustado sobre la boca y la nariz cuando uno está cerca de otras personas. Durante las comidas, cuando no es posible el uso del tapabocas, se debe hacer hincapié en la ventilación y el distanciamiento para evitar entrar en contacto y contagiar a los demás. No hace falta una prueba de detección para dar por finalizado el aislamiento. Si uno tiene pruebas a disposición, lo mejor es utilizar una prueba de antígeno al final del período de aislamiento de cinco días.  Si la prueba le da positivo, el aislamiento debe continuar hasta el día 10. Aquellos individuos que no pueden llevar un tapabocas en presencia de otras personas deben aislarse por 10 días completos. En ciertas circunstancias poco comunes (por ejemplo, si una persona estaba muy enferma o tiene ciertos problemas médicos), el aislamiento puede durar hasta 20 días. En casos excepcionales, tras consultar con un proveedor de servicios médicos, es posible que las personas que están gravemente enfermas o que padecen inmunocompromiso requieran pruebas adicionales para determinar cuándo dejan de ser infecciosas. Encuentre más información sobre el aislamiento aqui.  

Cuarentena: significa quedarse en casa y no ir al trabajo, a la escuela ni realizar otras actividades después de que una persona haya estado en contacto cercano con alguien que tenga COVID-19.(Haga clic aquí para encontrar la guía sobre cómo hacer cuarentena y cuánto tiempo esta debe durar.) Una persona no debe asistir al trabajo, a la escuela ni a actividades extraescolares si está en cuarentena tras haber estado expuesta al virus en la escuela. Si una persona presenta síntomas de COVID-19 durante su período de cuarentena, debe comenzar el aislamiento. Durante los cinco días posteriores a la cuarentena, hay que llevar puesto un tapabocas bien ajustado sobre la boca y la nariz cuando se está cerca de otras personas. Durante las comidas, cuando no es posible el uso del tapabocas, se debe hacer hincapié en la ventilación y el distanciamiento para evitar entrar en contacto y contagiar a los demás. Aquellos individuos que no pueden llevar un tapabocas en presencia de otras personas deben aislarse por 10 días completos.

Contacto cercano: una persona que estuvo lo suficientemente cerca de otra con COVID-19 (o con síntomas de COVID-19) como para correr el riesgo de contagiarse. 

Prueba de detección de COVID-19: prueba que detecta una infección actual de COVID-19. Estas pruebas incluyen la de PCR (reacción en cadena de la polimerasa), las pruebas moleculares rápidas y las pruebas de antígenos. Las pruebas serológicas pueden detectar evidencia de una infección pasada o de vacunación, pero no pueden decir de forma confiable si una persona actualmente tiene COVID-19, por lo que no se consideran pruebas de diagnóstico. Conozca más sobre los diferentes tipos de pruebas de detección del COVID-19.

Priorizar el aprendizaje presencial

Debemos apoyar y dar prioridad al aprendizaje presencial, ininterrumpido y de tiempo completo en todas las comunidades. Aunque debemos permanecer vigilantes, sobre todo en lo que respecta a las nuevas variantes del COVID-19, cabe recordar que los niños menores de 12 años tienen menos probabilidades de sufrir enfermedades graves, hospitalizaciones y muerte debido al COVID-19. También sabemos que las vacunas, incluyendo las terceras dosis para aquellos que reúnen los requisitos, constituyen nuestra arma defensiva más importante contra el COVID-19. Por lo tanto, Colorado pasará de una estrategia de respuesta según casos individuales a una estrategia de atenuación de la transmisión viral, donde en lugar de poner en cuarentena a los estudiantes y al personal después de las exposiciones individuales, se considera el riesgo de toda la comunidad escolar, incluidos los riesgos asociados con la interrupción del aprendizaje presencial. También hemos agregado en Colorado el programa Test to Stay como una alternativa a la cuarentena para alumnos y personal escolar en entornos P-12. Debido a que el aprendizaje presencial es esencial para que las comunidades y los estudiantes prosperen, el CDPHE está recomendando reducir los incidentes de cuarentena en las escuelas y específicamente en los centros de cuidado infantil. En este momento, en otros entornos no se recomiendan la cuarentena reducida y la implementación del programa Test to Stay. 

Medidas de prevención  

El gobierno estatal sigue recomendando la puesta en práctica de procedimientos de probada efectividad a la hora de prevenir el COVID-19. Estos procedimientos más adecuados están descritos en detalle en la página del Departamento de Educación de Colorado llamada  Departamento de Educación de Colorado llamada Toolkit and Resources for 2021 School Guidance (enlace en inglés)); incluyen la ventilación, maximización de las actividades al aire libre, normativas sobre licencias en caso de enfermedad, uso de tapabocas, pruebas de detección, distanciamiento, formación de grupos pequeños fijos, detección de síntomas, limpieza y desinfección y lavado de manos. Estas políticas seguirán siendo importantes para prevenir la transmisión de todas las enfermedades en las escuelas.

Uso del cubrebocas 

Los CDC recomiendan que todos los maestros, el personal escolar, los estudiantes y los visitantes de las escuelas P-12 usen tapabocas en ambientes cerrados, independientemente de su estado de vacunación. El CDPHE recomienda a las agencias locales de salud pública y a los distritos escolares que pongan en práctica el uso obligatorio del tapabocas para cualquier individuo que ingrese a las escuelas P-12 en Colorado. Este requerimiento reviste especial importancia en establecimientos donde la tasa de vacunación es baja y hay niños que todavía no reúnen los requisitos para vacunarse. El uso del tapabocas también es esencial en el marco de las nuevas orientaciones de los CDC, que combinan una reducción en la duración del aislamiento y la cuarentena (de 0 a 5 días) con el uso del tapabocas (días 6 al 10). También es parte fundamental de una implementación exitosa del programa Test to Stay. Si el personal o los alumnos no pueden usar tapabocas del día 6 al 10 después de la cuarentena o el aislamiento, entonces estos dos deberán continuar durante 10 días completos. Estos alumnos y miembros del personal escolar no deben participar en el programa Test to Stay.

Aquellos que pueden tolerar llevar puesto el tapabocas por motivos médicos deben comunicarse con las autoridades de la escuela para evaluar la necesidad de implementar adaptaciones razonables con arreglo a la Ley sobre estadounidenses con discapacidades (ADA). Obtenga información adicional sobre adaptaciones razonables en la Guía de derechos civiles del Estado. Tanto el Estado como la agencia de salud pública estatal están facultados para emitir órdenes de salud pública que exijan el uso del tapabocas y a la vez incluyan cualquier excepción permitida a este requisito. En los entornos en los cuales el Estado exige el tapabocas, las excepciones incluyen la posibilidad de sacárselo a fin de tomar parte en una ceremonia de importancia o servicio religioso en los cuales hace falta quitarse el tapabocas temporalmente para poder participar. No existe una exención general más amplia del uso del tapabocas por creencias religiosas o personales en las órdenes estatales de salud pública. Además, incluso cuando así no lo requieran las agencias locales de salud pública o los distritos escolares, el personal y los estudiantes tendrá derecho a llevar puesto el tapabocas. Tanto las escuelas como los distritos escolares deben procurar que los estudiantes y el personal que decidan protegerse de esta forma se sientan bienvenidos en cualquier aula. 

Mejoras en la ventilación

El COVID-19 y otras enfermedades respiratorias se propagan a través de las gotículas respiratorias producidas cuando respiramos, hablamos, estornudamos o tosemos. Mejorar la ventilación mediante el aumento de los intercambios de aire y la filtración ayuda a diluir los contaminantes que puedan estar presentes (incluidas las gotículas respiratorias). Las escuelas pueden mejorar su ventilación de varias maneras. 

Los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado existentes deben mantenerse en buen estado de funcionamiento y ponerse en operación durante al menos 30 minutos antes y después de que el edificio esté ocupado 

En las escuelas que no cuentan con estos sistemas o no tienen sistemas adecuados, se podrá abrir las ventanas para mejorar la ventilación durante el día. 

Además, se pueden añadir filtros HEPA a los sistemas existentes o se pueden agregar filtros HEPA portátiles a áreas determinadas para filtrar contaminantes del aire. 

Se recomiendan vivamente las actividades al aire libre, sobre todo durante comidas y actividades de mayor riesgo. 

Recursos adicionales sobre cómo mejorar la ventilación (en inglés):

Aislamiento de casos positivos 

Asegurarse de que los enfermos permanezcan en casa — y que las personas con COVID-19 cumplan con los requisitos de aislamiento, independientemente de su estado de vacunación— es fundamental para limitar la propagación del virus. De acuerdo con la ley estatal, se requiere el aislamiento de los casos positivos, el cual debe hacerse cumplir por las autoridades de salud pública locales y los distritos escolares. El programa Test to Stay no puede ser usado como sustituto del aislamiento por individuos que tienen síntomas o dieron positivo en una prueba de COVID-19.

Seguimiento y comunicación

Si bien los alumnos y el personal escolar que están al día con todas las dosis recomendadas de vacunas (incluidas las terceras dosis si reúnen los requisitos para las mismas) no están obligados a hacer cuarentena si han estado expuestos a alguien con COVID-19, deben usar un tapabocas bien ajustado en presencia de otros y estar atentos a la aparición de síntomas durante 10 días. Deberán asimismo hacerse la prueba al menos cinco días después de su exposición al virus si desarrollan síntomas.

Seguimos recomendando que se alerte a los estudiantes, al personal y a los padres sobre exposiciones virales conocidas que ocurrieron en las aulas para que todos estén debidamente informados, vigilen de cerca los síntomas y puedan optar por aumentar las medidas paliativas personales, según sea necesario, cuando vivan o trabajen con personas vulnerables (por ejemplo, un estudiante de preparatoria que sea voluntario en un 

Cuarentena por exposiciones rutinarias en el aula

El gobierno estatal recomienda que los condados, escuelas y personas que cumplan con cualquiera de los siguientes parámetros cambien a una estrategia de control de transmisión, sin que se requiera la cuarentena por exposiciones rutinarias en el aula. Es posible que los brotes o las variantes virales circulantes de importancia requieran estrategias de control de la enfermedad más estrictas a discreción de la agencia local de salud pública (LPHA, por sus siglas en inglés).

Los modelos de cartas para los padres pueden ser usados para notificar a los padres sobre casos del COVID-19 y exposiciones dentro de las escuelas:

Tabla: Criterios para reducir la cuarentena 

 

Protección de la población del condado

Protección de la comunidad escolar

Protección individual

Baja transmisión comunitaria

Altas tasas de vacunación contra el COVID-19 en la comunidad escolar

  • ≥80 % del personal y estudiantes de 12 años o más con al menos una vacuna contra el COVID-19.

o bien,

altas tasas de pruebas semanales de detección en la escuela

  • ≥70 % del personal y estudiantes no vacunados se hacen la prueba semanalmente.

Al día conlas dosis contra el COVID-19* 

o bien, 
una prueba le dio positivo en los últimos 90 días antes de la exposición al COVID-19.
o bien,
se hace la prueba de detección semanalmente
o bien,
ambas partes usaban tapabocas en el momento de la exposición viral*.
o bien,
participa en el programa Test to Stay, haciéndose dos pruebas de detección, permaneciendo negativo o asíntomático y llevando puesto un tapabocas por 10 días tras su última exposición.
 

*Los estudiantes y el personal escolar que hayan completado su esquema de vacunación inicial y que deban recibir una tercera dosis pero aún no se le hayan aplicado estarán exentos de la cuarentena hasta el 1ro de febrero de 2022.

Las autoridades locales de Salud Pública no tienen que exigir la cuarentena de los contactos cercanos después de las exposiciones habituales en el aula si el condado, la escuela o la persona considerada como contacto estrecho(**y el individuo enfermo en cuanto al uso del cubrebocas) cumplen con cualquiera de los requisitos antedichos.

 
Cuarentena en condados con bajas tasas de vacunación y altas tasas de casos  

Incluso en las escuelas con bajas tasas de vacunación o en condados con altas tasas de casos el gobierno estatal recomienda varias maneras en que las escuelas pueden evitar la cuarentena por exposiciones virales de menor riesgo (típicas de las aulas) a discreción de la autoridad de salud pública local. Las escuelas deben trabajar con su agencia local de salud pública cuando se identifiquen casos de COVID-19 para determinar los requisitos de cuarentena. 

Personas vacunadas: Los alumnos, maestros y personal escolar que sean mayores de 18 años y que hayan recibido todas las dosis recomendadas incluidas las terceras dosis (de refuerzo) y las dosis primarias adicionales en el caso de algunas personas con inmunocompromiso, no están obligados a permanecer en cuarentena si se exponen a un caso de COVID-19. Estas exenciones de cuarentena son aplicables incluso en entornos de baja vacunación y número alto de casos. Sin embargo, estos individuos deberán llevar puesto un tapabocas bien ajustado en presencia de los demás, estar atentos a la aparición de síntomas durante 10 días después de la exposición y hacerse la prueba de detección al menos cinco días tras la exposición al virus o si se desarrollan síntomas. 

Para dar tiempo a que los alumnos y educadores de Colorado se pongan al día con las dosis contra el COVID-19, los alumnos y el personal que hayan completado su esquema de vacunación inicial pero que aún no se hayan aplicado su tercera dosis (de refuerzo) podrán volver a la escuela después de una exposición viral hasta el 1 de febrero de 2022. Los afectados deberán obtener un resultado negativo en una prueba de detección antes de regresar al trabajo y llevar puesto un tapabocas bien ajustado en presencia de otros por diez días después de la exposición viral. Se debe repetir la prueba el día 5. Por otra parte, se considerará que los alumnos y el personal escolar están al día con las vacunas inmediatamente después de aplicarse una tercera dosis; no es necesario que se cumpla el plazo de 14 días después de la vacunación. 

Tasa de vacunación a nivel escolar: Si por lo menos el 80% de los individuos que tiene más de 12 años de edad dentro de una comunidad escolar han recibido al menos una dosis de la vacuna, no hace falta que nadie haga cuarentena (incluidos los no vacunados), tras una exposición viral común ocurrida en el aula. 

Pruebas de detección semanales: Los centros escolares también pueden implementar pruebas de detección semanales en sus escuelas. A los estudiantes de todas las edades que participen activamente en las pruebas de detección (como mínimo semanalmente) no se les debería exigir la cuarentena después de una exposición habitual en el aula a un caso positivo de COVID-19. Los distritos escolares pueden optar por un programa de pruebas de detección gratuitas y voluntarias a nivel estatal. Si una escuela o distrito escolar está interesado en inscribirse en este programa, puede comunicarse a cdphe_schooltesting@state.co.us

Si al menos un 70 % de los estudiantes y personal de las escuelas que no están al día con las dosis participan activamente en las pruebas semanales, los alumnos y el personal no deberían estar obligados a cumplir la cuarentena después de una exposición típica en el aula a un caso de COVID-19. 

Test to stay (prueba para quedarse): Test to Stay (TTS) es un programa voluntario que combina la determinación de contactos estrechos y pruebas de detección para permitir que algunos alumnos, maestros y personal escolar —que de otro modo tendrían que hacer cuarentena— continúen beneficiándose del aprendizaje presencial.  Este incluye a las personas calificables como contacto cercano asociado a la escuela*, que no están al día con sus dosis contra el COVID-19, que no dan positivo en la prueba del COVID-19 y que no tienen síntomas. Puede encontrar información detallada sobre Test to Stay de Colorado en la página web de este programa. 

Los administradores y superintendentes de las escuelas también pueden optar por permitir la participación en el programa Test to Stay del personal escolar y los alumnos que estuvieron expuestos al virus a nivel comunitario (vale decir, no doméstico).

Uso del tapabocas: El CDPHE recomienda que no se les exija a los alumnos hacer la cuarentena tras una típica exposición viral ocurrida en el aula si tanto el infectado como el alumno expuesto al virus tenían puestos, durante su encuentro, tapabocas bien ajustados y colocados correctamente sobre la boca y la nariz. 

En las aulas, el CDPHE recomienda la cuarentena o participación en el programa Test to Stay a alumnos, maestros y personal escolar que no cumplan con los requisitos de vacunación y que estuvieron en un radio de 6 pies por al menos 15 minutos con una persona infectada si alguno de los dos (el infectado o el contacto cercano) no llevaban puesto tapabocas cuando se produjo la exposición viral. Cabe señalar que esta recomendación difiere ligeramente de la provista en la última guía de los CDC. Según los CDC, la necesidad de cuarentena de un contacto cercano tras una interacción típica dentro del aula queda sin vigencia —cuando los alumnos se encontraban a una distancia de entre tres y seis pies de un individuo— solo si ambas partes llevaban puestas tapabocas. El CDPHE no especifica un mínimo de 3 pies cuando excluye a los alumnos expuestos al virus de la necesidad de hacer cuarentena, siempre y cuando (1) no haya ocurrido un contacto físico directo y (2) tanto el infectado como el contacto cercano tuviesen puesto el tapabocas en ese momento. La herramienta ¿Quién debe hacer cuarentena? del CDPHE está actualizada y provee información adicional. 

Además, los alumnos y miembros del personal escolar que regresen a la escuela en los días 6 a 10 después del aislamiento o de la cuarentena, así como los participantes en Test to Stay, deben llevar puesto un cubrebocas bien ajustado sobre la boca y la nariz mientras estén en la escuela o en contacto con otras personas. Cualquier individuo que no pueda llevar una cubrebocas bien ajustado sobre la boca y la nariz deberá completar 10 días completos de aislamiento o cuarentena. 

Exposiciones de alto riesgo

Varias situaciones de contacto cercano pueden ser consideradas exposiciones de alto riesgo al COVID-19. El gobierno estatal recomienda que las autoridades de Salud Pública locales analicen estas exposiciones virales desde un enfoque evaluativo de riesgo elevado; este debería incluir poner en cuarentena o hacer participar en el programa Test to Stay a los individuos expuestos no vacunados o que no están al día con las dosis de las vacunas. Estas exposiciones al virus suponen un riesgo significativamente mayor al de las actividades típicas dentro del aula. He aquí algunos ejemplos: 

  • Participar en competencias deportivas de alto contacto o en ambientes cerrados.
  • Examinar a estudiantes o personal enfermo.
  • Efectuar procedimientos generadores de gotículas.
  • Cuidar a un niño pequeño (alimentarlo/a, cargarlo/a o cambiarle los pañales).
  • Interacciones entre niños pequeños en las que no es apropiado para su edad permanecer sentados o distanciados físicamente.  
  • Participar en actividades de exhalación forzada en ambientes cerrados, como cantar, hacer ejercicio o tocar un instrumento de viento o de metal.  

Esta lista no es exhaustiva; las autoridades de salud pública pueden ayudar a determinar si es necesaria o no la cuarentena o la participación en el programa Test to Stay tras una exposición viral determinada. Las escuelas deben analizar estos casos más complejos junto con su agencia local de salud pública.

El personal y los alumnos que no están al día con las dosis recomendadas para la exención de cuarentena y que estén expuestos a un caso de COVID-19 fuera del aula —incluidos los entornos sociales, deportivos, laborales y en el hogar— probablemente deberán hacer cuarentena, de acuerdo con la normativa de las autoridades de salud pública. Se recomienda encarecidamente a aquellos estudiantes que participen en actividades de alto riesgo (como competencias deportivas en ambientes cerrados sin usar tapabocas) y a las personas que tengan un mayor riesgo de infección grave que se apliquen todas las dosis recomendadas para su propia protección. 

Personas con mayor riesgo de padecer una enfermedad grave

Es responsabilidad de cada individuo hablar sobre sus factores de riesgo personales con sus proveedores de atención médica. Las personas que pertenezcan a un grupo con mayor riesgo de padecer un cuadro de enfermedad grave deben vacunarse y recibir las terceras dosis recomendadas (y dosis primarias adicionales en el caso de algunas personas con inmunocompromiso) tan pronto como cumplan los requisitos en consulta con su proveedor de atención médica. A aquellas personas con riesgo elevado que no cumplen con los requisitos para la vacunación —o bien cuando un médico les desaconseja la misma— se les recomienda encarecidamente que se hagan pruebas de detección consecutivas y usen tapabocas en ambientes cerrados. Les corresponde a las escuelas considerar la obligatoriedad del uso del tapabocas, mejoras en la ventilación y otras medidas de protección cuando atiendan o empleen a un gran número de personas de alto riesgo o vulnerables.  

Casos positivos y brotes de COVID-19 

Tal como se ha descrito anteriormente, todos los casos positivos deberán aislarse y permanecer en casa por al menos 5 días para proteger a los demás, conforme a la normativa de las autoridades de salud pública. Cuando haya un brote de COVID-19 que afecte a varias aulas, la dirección de la escuela debe trabajar con su autoridad local de salud pública para determinar si son necesarias estrategias paliativas adicionales. Entre estas: obligatoriedad del uso del tapabocas, distanciamiento, pruebas de detección, rastreo de contactos y cuarentena o participación en el programa Test to Stay para contactos cercanos. Además, aquellos que regresen a la escuela en los días 6 a 10 después del aislamiento o de la cuarentena, así como los participantes en Test to Stay, deben llevar puesto un cubrebocas bien ajustado sobre la boca y la nariz mientras estén en la escuela o en contacto con otras personas. Cualquier persona que no pueda llevar un tapabocas bien ajustado sobre la boca o la nariz debe completar 10 días enteros de aislamiento o cuarentena. 

Advertencia: las variantes de preocupación que circulan en las comunidades podrían afectar las estrategias ideadas en base a la población para reducir el contagio. 


Variantes del COVID-19

Los CDC y el CDPHE realizan un seguimiento activo del impacto que las variantes del virus COVID-19 pueden tener en las comunidades y las personas. El gobierno estatal está monitoreando de cerca las variantes que pueden causar una enfermedad más grave, ser más contagiosas o tener un mayor potencial para infectar a quienes están vacunados o se infectaron recientemente por COVID-19. 

Todas las variantes del COVID-19 se propagan a través de las partículas virales exhaladas por las personas enfermas, y las mismas medidas de protección que ayudaron a mantener a los alumnos seguros en las escuelas el año pasado siguen siendo eficaces. Estas estrategias claves también ayudan a proteger a los estudiantes y al personal de otras enfermedades, como la gripe y el VRS (virus respiratorio sincicial), e incluyen: 

  • Vacunarse y aplicarse la tercera dosis recomendada lo antes posible.
  • Alentar a los estudiantes y al personal a quedarse en casa cuando estén enfermos o sean potencialmente contagiosos.
  • Instar a los afectados a hacerse la prueba si tienen síntomas o han estado expuesto al virus y participar en los programas de pruebas consecutivas y Test to Stay.
  • Obligatoriedad del uso del tapabocas en ambientes cerrados.
  • Mejorar la ventilación en espacios cerrados.
  • Poner en práctica una buena higiene de manos y respiratoria.
  • Limpiar adecuadamente los espacios y objetos compartidos. 

Hay más información disponible sobre las variantes del COVID-19 aquí (página de los CDC).


Fomentar la vacunación en las escuelas

Las vacunas constituyen nuestra mejor defensa contra el COVID-19 y otras enfermedades. Se alienta a las escuelas a educar a las comunidades sobre la seguridad y eficacia de las vacunas contra el COVID-19. 

Recursos para que las escuelas eduquen a sus comunidades sobre la vacuna contra el COVID-19

El CDPHE ha elaborado muchos recursos para apoyar el esfuerzo de vacunación contra el COVID-19 y hemos añadido información en nuestro módulo de educación sobre vacunas en línea.

El CDPHE está listo para apoyar a las escuelas que deseen organizar un evento de vacunación para sus estudiantes, profesores y personal. Para más información, o si desea solicitar ayuda para estos eventos,  formulario de solicitud de evento de vacunación.  

Hay recursos adicionales disponibles, como testimonios, temas de conversación, infografías para redes sociales, etc., para ayudar a las escuelas a comunicar eficazmente a sus comunidades la seguridad y eficacia de las vacunas contra el COVID-19: 

Los CDC y la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés) tienen recursos adicionales sobre las vacunas contra el COVID-19:

Verificación del estatus de vacunación  

Las escuelas pueden verificar el estatus de vacunación de sus estudiantes utilizando el Sistema de Información de Inmunización de Colorado (CIIS, por sus siglas en inglés) sin necesidad de un consentimiento por escrito Conforme a la Ley de Derechos Educativos y Privacidad Familiar (FERPA, por sus siglas en inglés), se debe obtener un consentimiento por escrito si una escuela quiere registrar los datos de vacunación de un estudiante en el CIIS. La ley no permite que las escuelas utilicen el CIIS para verificar el estado de vacunación de los empleados ni del personal.

Comprobante aceptable de vacunación contra el COVID-19

El procedimiento para presentar un comprobante aceptable de vacunación contra el COVID-19 será el mismo que se usa para las demás vacunas requeridas por la escuela. Un estudiante o miembro del personal puede presentar la tarjeta de vacunación que incluya el nombre del proveedor, el nombre del paciente, la fecha de vacunación, el tipo de vacuna y el número de lote. Cuando se trata de estudiantes que recibieron la vacuna en Colorado, la escuela podrá verificar su comprobante de vacunación en el CIIS. Las escuelas no necesitan consentimiento por escrito para consultar los registros de vacunación en el CIIS. Los estudiantes vacunados fuera de Colorado pueden presentar tanto sus tarjetas de vacunación como los registros del IIS del Estado donde se vacunaron.

Además, el CDPHE ha añadido las vacunas contra el COVID-19 a la sección de «vacunas recomendadas» del certificado de inmunización oficial de Colorado para permitirles a los nuevos estudiantes compartir más facilmente los registros de sus vacunas con la escuela.  

 

Tablero de datos de personas vacunadas contra el COVID-19 dentro de las escuelas públicas de Colorado

Este tablero de datos es un recurso para las familias, escuelas, agencias locales de salud pública, los proveedores de atención médica y otros socios. Tener las tasas de vacunación contra el COVID-19 dentro de los distritos, las escuelas y por grado puede ayudar a padres/tutores/cuidadores/educadores y el personal de la escuela para que tomen decisiones más informadas sobre las prácticas de mitigación que pueden llegar a tener en cuenta para ellos mismos o los alumnos. Esto tiene gran importancia para los padres de niños con sistemas inmunológicos debilitados y para los educadores/personal de la escuela con condiciones similares. 
 

Reportes de resultados de pruebas de detección

Conforme al código 6 CCR 1009-1 y a la Orden de Salud Pública 20-33,  los laboratorios clínicos y/o proveedores de atención médica están obligados a reportar todos los resultados de las pruebas de detección del COVID-19, tanto positivos como negativos, a las autoridades de salud pública. Cuando el personal de la escuela hace e interpreta las pruebas de detección rápidas dentro del establecimiento educativo, está operando a título de laboratorio clínico y tiene la obligación de reportar todos los resultados. El código 6  CCR 1009-1 ordena asimismo a las escuelas y a los centros de cuidado infantil que reporten a las autoridades de salud pública los casos positivos individuales de los que tengan conocimiento, incluso cuando las pruebas de detección se hicieron en otro lugar. Además, los participantes en Test to Stay deberán reportar sus resultados inmediatamente después de completar la prueba, tal y como se indica usando la aplicación de Abbott BinaxNOW NAVICA Connect. Las escuelas pueden revelar esta información a las autoridades de salud pública sin necesidad de un consentimiento previo por escrito en virtud de la excepción relativa a las emergencias sanitarias o de seguridad de la Ley de los Derechos Educativos y Privacidad Familiar (FERPA, por sus siglas en inglés), ya que una persona con COVID-19 representa una amenaza potencial para la salud y seguridad de otras personas en la escuela. Esta excepción incluso es válida cuando no está ocurriendo un brote de COVID-19. 

Después del reporte, es posible que las autoridades de salud pública entrevisten a las personas que tienen COVID-19 y llevan a cabo el rastreo de contactos para determinar quiénes podrían ser contactos estrechos del caso, y hacen recomendaciones sobre el aislamiento y la cuarentena. 

Además, el código 6 CCR 1009-1 establece que las escuelas y los proveedores de cuidado infantil están obligados a reportar todos los brotes de COVID-19 a su agencia local de salud pública o al CDPHE en un plazo de 4 horas.

Las escuelas y los proveedores de cuidado infantil deben notificar tanto las sospechas de brotes como los brotes confirmados, y pueden hacerlo de la siguiente manera:

Otras infecciones respiratorias

El COVID-19 se propaga mediante los mismos mecanismos que la gripe, el VRS (virus respiratorio sincicial) y otras enfermedades respiratorias importantes. Por lo tanto, las mismas estrategias que las escuelas han utilizado para proteger a los estudiantes y al personal del COVID-19 frenan asimismo la propagación de estas otras enfermedades. Entre ellas:

  • Vacunarse lo antes posible contra el COVID-19 y la gripe.
  • Alentar a los estudiantes y al personal a quedarse en casa cuando estén enfermos o sean potencialmente contagiosos.
  • Mejorar la ventilación en espacios cerrados.
  • Usar tapabocas en ambientes cerrados.
  • Poner en práctica una buena higiene de manos y respiratoria.
  • Limpiar adecuadamente los espacios y objetos compartidos. 

Además, estas enfermedades comparten muchos síntomas por lo que no siempre es posible distinguirlas entre sí (basándose únicamente en los síntomas); incluso los médicos experimentados enfrentan esta dificultad. Por lo tanto, es importante que cualquier persona que presenta síntomas de una infección respiratoria se haga las pruebas de detección a fin de encontrar una respuesta adecuada a la enfermedad. 

Comportamiento a seguir durante viajes y vacaciones escolares

Es posible que algunas personas, sobre todo las que no aún no están al día con las dosis, tengan un mayor riesgo de contagiarse del COVID-19 cuando estén de viaje. Esto se debe a que a menudo se viaja en vehículos atestados de gente o en espacios reducidos, en los que puede darse un número elevado de contactos estrechos con distintos individuos cuyo estado de vacunación se desconoce.

En tales circunstancias, recomendamos el mismo esquema de estrategias paliativas que se utilizan en viajes escolares, especialmente para aquellos que todavía no están al día con las dosis de la vacuna. Se aconseja que cualquier individuo (a partir de los dos años de edad) lleve puesto tapabocas; por orden federal, el uso del mismo es obligatorio tanto en transportes públicos como en núcleos de transporte público.

Debemos instar a las familias y al personal escolar a que se apliquen todas las dosis recomendadas de la vacuna contra el COVID-19 antes de viajar y a que utilicen un esquema de estrategias paliativas para mantenerse seguro. Después de regresar, los estudiantes y el personal deben estar atentos a la aparición de síntomas y hacerse la prueba de detección si fuere necesario. 

Transición de la prevención del COVID-19 en escuelas P-12 hacia un modelo típico de control de enfermedades.

Contexto: A medida que los habitantes más jóvenes de Colorado van cumpliendo con los requisitos para vacunarse e indicadores relevantes —tales como las tasas de casos de COVID-19, el porcentaje de positividad y las tasas de hospitalización— disminuyen y se estabilizan hacia niveles bajos, las escuelas pueden optar por la transición de un modelo de respuesta de investigación de casos a un modelo escolar de control de la enfermedad típico y rutinario. Este modelo se centra más en la respuesta a los grupos de casos, los brotes y las pruebas de transmisión en curso en las escuelas, y menos en la investigación de casos individuales, el rastreo de contactos y la puesta en cuarentena del personal y los estudiantes después de la exposición en la escuela. Este modelo encuadra más estrechamente la campaña contra el COVID-19 con las estrategias de salud pública utilizadas para combatir otras enfermedades infecciosas en las escuelas. La fecha de implementación propuesta por el CDPHE para esta transición es el 28 de febrero de 2022.

Para evitar un aumento de los brotes virales y más disrupciones del aprendizaje presencial, lo ideal es que las escuelas realicen la transición a un modelo típico de control de enfermedades una vez que el riesgo de transmisión local del COVID-19 caiga por debajo de un nivel alto o medio y se estabilice. Se insta por lo tanto a las escuelas que están implementando la guía práctica del CDPHE y las orientaciones de los CDC para mitigar la transmisión (incluido la puesta en marcha de Test to Stay) a que sigan haciéndolo. Es probable que el programa Test to Stay, así como otras estrategias descritas en las recomendaciones del CDPHE eviten mejor la irrupción de brotes virales que alteren el aprendizaje, sobre todo mientras las tasas de transmisión en la comunidad sean altas. Las escuelas donde actualmente ocurren brotes virales deben continuar con las estrategias paliativas corrientes y esperar a que se resuelva el brote antes de hacer la transición a este nuevo modelo. Por otra parte, los administradores de las escuelas deben estar atentos a la aparición de nuevas variantes o la disminución sustancial de la inmunidad que podría volver a ocasionar una mayor morbilidad, mortalidad y alteración en el aprendizaje. Si eso sucediese, se tendrá que volver a implementar la investigación de casos individuales en las escuelas.

Componentes de un modelo típico de control de COVID-19 en escuelas P-12.

  • Continúe instando al personal escolar y a los alumnos a que se vacunen.
  • Siga los requisitos de aislamiento para alumnos y personal escolar que están enfermos o han dado positivo en una prueba de detección.
  • Siga recomendando estrategias preventivas de control de enfermedades, incluyendo las pruebas de detección y el uso del cubrebocas para el personal escolar y los alumnos tras enfermedad o exposición viral.
  • Siga apoyando el uso habitual del cubrebocas por parte del personal y los alumnos, incluso cuando no lo exijan las órdenes locales de salud pública. Los CDC siguen recomendando que todos los maestros, el personal escolar, los alumnos y los visitantes de las escuelas P-12, independientemente de su estado de vacunación y en todos los niveles de transmisión, usen cubrebocas en ambientes cerrados.
  • Responda a los cúmulos de casos (incluyendo el aumento de enfermedades respiratorias) y a los brotes virales confirmados tal como se describe a continuación.
  • Continúe reportando los casos identificados y los brotes virales a los organismos de Salud Pública según lo requiere la legislación y los reglamentos de Colorado (6 CCR 1009-1). 
  • En vez de investigaciones de casos individuales y rastreo de contactos, implemente nuevas estrategias de detección por cúmulos de casos o brotes virales, incluyendo notificaciones de Salud Pública de los datos de ausentismo escolar y participación en el monitoreo de las aguas residuales. El CDPHE está estudiando mecanismos de financiación para apoyar este trabajo.

Estas son las estrategias que se dan por finalizadas en un modelo típico de control de enfermedades (a menos que se detecte cúmulos de casos o brotes virales):

  • Investigación de casos individuales y rastreo de contactos.
  • Cuarentena de los alumnos y el personal escolar con exposiciones asociadas al ámbito escolar. Dado que las exposiciones de origen doméstico constituyen un riesgo mucho mayor en comparación con las no domésticas, las escuelas deben hacer cumplir la guía de cuarentena a los alumnos y el personal escolar que reporten exposiciones de tipo doméstico.

En consulta con su agencia local de Salud Pública (LPHA, por sus siglas en inglés), los directores o superintendentes también pueden optar por suspender la cuarentena en el caso de personal escolar y alumnos que han tenido exposiciones comunitarias no domésticas.

Sin la investigación rutinaria de los casos y el rastreo de los contactos, puede ser difícil de identificar los brotes virales y de implementar sus umbrales. Si las escuelas detectan un aumento en el ausentismo, sobre todo debido a enfermedades respiratorias, o un aumento de los casos notificados de COVID-19, deberán ponerse en contacto con su LPHA. Las LPHAs trabajarán estrechamente con las escuelas para determinar si se sospecha de un brote viral y si es necesario implementar estrategias de respuesta al mismo para controlar la transmisión.

Estrategias recomendadas como respuesta al brote viral de COVID-19 en las escuelas:

  • Evite mezclar distintos grados, aulas u otros grupos afectados durante las comidas, el recreo y otras ocasiones de reunión con miras a limitar la propagación mientras la escuela está experimentando un brote viral.
  • Uso obligatorio del cubrebocas por parte del personal y los alumnos de forma temporal. El uso obligatorio del cubrebocas puede aplicarse a nivel de aula, de grado o de escuela, dependiendo del alcance de la transmisión viral y de la estructura de la escuela. 
  • Pruebas de detección obligatorias, de modo temporal, para el personal y los alumnos. La implementación de las pruebas puede hacerse a nivel de aula, grado o escuela, dependiendo del alcance de la transmisión y de la estructura de la escuela. Las escuelas pueden utilizar las pruebas de detección disponibles a través del Programa Test to Stay del CDPHE y aplicar este algoritmo para determinar qué miembros del personal o alumnos están habilitados para permanecer en la escuela.
    • La primera ronda de pruebas debe realizarse lo antes posible, idealmente durante la semana que empieza desde la detección del presunto brote viral.
    • Si bien se recomiendan dos rondas de pruebas para el control del brote, los administradores de la escuela y las LPHA deben considerar el alcance de la transmisión y el número de nuevos casos identificados a través de las pruebas iniciales a la hora de determinar la duración de las actividades de respuesta al brote (incluidas las pruebas).
    • En función de la capacidad logística y de las circunstancias locales, los administradores y las LPHA pueden optar por aplicar las pruebas a todo el personal escolar y a los alumnos, independientemente del estado de vacunación y de infección reciente.
       

Para obtener más información o si tiene preguntas sobre directrices para la escuela,

comuníquese con CDPHE_COVID_School_Childcare@state.co.us o escanee abajo con un lector de códigos QR. 

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