Guía para poner en práctica las recomendaciones de los CDC para escuelas

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Actualizado el 20 de agosto de 2021, entrada en vigor el 1 de agosto de 2021.

Colorado sigue las recomendaciones de los CDC para las escuelas. Esta guía está diseñada para ayudar a las escuelas a poner en práctica y aclarar las recomendaciones de los CDC (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades).

Resumen ejecutivo

Colorado ha avanzado mucho en la disminución de la transmisión y las muertes por COVID-19, incluido el logro de una tasa de vacunación del 70 % entre los adultos de 18 años y mayores en todo el estado. Además, el gobernador Polis puso fin a la declaración de emergencia por catástrofe, marcando nuestra transición como estado de la crisis a la recuperación. Sin embargo, los habitantes de Colorado que no están vacunados siguen siendo vulnerables a las nuevas variantes, en especial la variante Delta, que es mucho más contagiosa que las anteriores y tiene consecuencias más graves para la salud de los más jóvenes. 

Dado que muchos estudiantes aún no han sido vacunados y los menores de 12 años aún no son elegibles para recibir la vacuna, debemos seguir vigilantes, implementar importantes medidas de mitigación que puedan reducir la transmisión del COVID-19 y hacer frente a los brotes de manera segura e inteligente. El Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de Colorado (CDPHE, por sus siglas en inglés) adoptará y profundizará en la guía para escuelas de los CDC, publicada el 9 de julio de 2021. El CDPHE ofrece esta guía práctica para las escuelas, padres y estudiantes sobre cómo ejecutar las recomendaciones de los CDC en nuestros entornos educativos. 

Esta guía práctica tiene por objeto controlar la enfermedad y minimizar el riesgo de exposición en los centros educativos. Sin embargo, sabemos que el bienestar de los estudiantes va mucho más allá del control de las enfermedades. Las escuelas, educadores, padres, madres y estudiantes deben equilibrar todas las necesidades de nuestros alumnos para alcanzar el bienestar y crear un entorno de aprendizaje productivo. Teniendo esto en cuenta, el estado ha dejado que expiren todas las órdenes y mandatos estatales en materia de salud en las escuelas y, en su lugar, ha adoptado un modelo diseñado para empoderar a las autoridades de salud pública y a los líderes locales para proteger a sus comunidades, utilizando las estrategias de mitigación que sean más adecuadas a cada localidad. La guía proporciona herramientas prácticas para evaluar los riesgos por el COVID-19 y minimizarlos. La guía no constituye requisitos de ámbito estatal, sino que describe las mejores prácticas a partir de la evidencia existente para que los gobiernos locales y las escuelas las apliquen conjuntamente para manejar la siguiente fase de la pandemia. 

El gobierno estatal sigue recomendando un enfoque estratificado de las mejores prácticas para la prevención del COVID-19. En este esquema de mejores prácticas se describe a detalle el plan para volver a la escuela, en el que se incluyen la ventilación, la maximización de las actividades al aire libre, el uso de tapabocas (mascarillas), las pruebas de detección, el espaciamiento, la formación de grupos fijos, la detección de síntomas, la limpieza y desinfección y el lavado de manos. También incluye información para las autoridades de salud pública locales, escuelas, padres y madres sobre la transmisión comunitaria y los diferentes niveles de precauciones. 

Esta guía recomienda enfáticamente a los líderes locales y a los directores de los centros escolares que adopten un enfoque de prevención por niveles, tal y como se ha descrito anteriormente. Las comunidades con mayores tasas de transmisión y bajas tasas de vacunación deben seguir tomando mayores precauciones con respecto al COVID-19. Los organismos de salud pública locales siguen teniendo autoridad para hacer cumplir las órdenes de salud pública de su localidad, las cuales pueden incluir requisitos de cuarentena. 

Los siguientes criterios constituyen un mayor riesgo de transmisión: 

  • La comunidad tiene una tasa de vacunación inferior al 70 % entre las personas mayores de 12 años. 
  • La escuela tiene una tasa de vacunación inferior al 70 % entre el personal y los estudiantes mayores de 12 años.  
  • La tasa de transmisión comunitaria excede los 35 casos por cada 100 000 personas en un periodo de siete días. 

Cuando las escuelas y/o sus comunidades tienen bajas tasas de vacunación y están viendo altas tasas de transmisión comunitaria (definidas como 35 casos por cada 100 000 personas en un periodo de siete días), la agencia local de salud pública debe trabajar con las escuelas y los distritos escolares para implementar mayores medidas de precaución, tales como: 

  • Uso de tapabocas.
  • Mayor distanciamiento físico. 
  • Pruebas consecutivas de detección del COVID-19.
  • Rastreo de contactos. 
  • Cuarentenas selectivas.
  • Limitación de actividades de alto riesgo. 

Además de las comunidades que se enfrentan a factores de riesgo más elevados, ciertos grupos de estudiantes pueden tener un mayor riesgo de contraer el COVID-19 debido a la naturaleza de las actividades en las que participan. Entre las actividades de mayor riesgo se encuentran los deportes en ambientes cerrados, los deportes de contacto y otras actividades que impliquen una exhalación forzada, como bandas u orquestas. En estos entornos de mayor riesgo, las autoridades de salud pública locales y los distritos escolares deben considerar la adopción de medidas preventivas para limitar la propagación del COVID-19, como el uso de tapabocas, pruebas de detección consecutivas, rastreo de contactos, cuarentena selectiva, difusión de la vacunación y esfuerzos educativos. Durante el semestre de primavera de 2021, los brotes de COVID-19 a menudo se originaron en estos grupos de estudiantes y luego se extendieron a la comunidad escolar en general, lo que afectó el aprendizaje. 

Al igual que los adultos, los estudiantes con condiciones médicas subyacentes, como obesidad, diabetes, asma, síndrome de Down y enfermedades cardíacas, tienen más probabilidades de padecer impactos graves en la salud, de ser hospitalizados y de fallecer por COVID-19. Se recomienda enfáticamente a los estudiantes y al personal con estas condiciones médicas subyacentes que se vacunen. Si no pueden vacunarse, deben seguir poniendo en práctica un enfoque de varios niveles de precaución para prevenir el COVID-19. 

Independientemente de las tasas de transmisión y vacunación, todos los centros educativos deben crear un entorno lo más seguro posible para sus alumnos a través de medidas de prevención de enfermedades de eficacia probada. Entre ellas se encuentran la promoción del lavado de manos, permitir una buena ventilación, fomentar las actividades al aire libre, el distanciamiento social y pedirles a los estudiantes enfermos que se queden en casa conforme a la herramienta Return to Learn (Regreso al aprendizaje) del CDPHE. Además, los CDC recomiendan que todos los profesores, el personal, los estudiantes y los visitantes de las escuelas desde el kindergarten hasta el 12.o grado (K-12) usen tapabocas en los espacios cerrados, independientemente del estatus de vacunación. El uso de tapabocas es una estrategia especialmente crítica cuando hay un mayor riesgo de transmisión en una comunidad. Los centros escolares deben crear un entorno de aceptación para los padres y estudiantes que decidan utilizar tapabocas, incluso cuando no sean obligatorios. 

La vacunación contra el COVID-19 no sólo es la mejor defensa de Colorado contra la pandemia, sino que también evita la interrupción del aprendizaje presencial. El personal y los estudiantes que tengan las dosis completas de la vacuna nunca tienen que faltar a la escuela debido a la cuarentena. Las vacunas contra el COVID-19 han tenido un gran éxito en la reducción de la transmisión, las infecciones y las muertes. De cara al otoño, el CDPHE espera asociarse con las escuelas y los distritos escolares para organizar clínicas de vacunación y aumentar nuestras defensas contra este virus. Las vacunas son esenciales tanto para los estudiantes como para los cuidadores. El riesgo de que los niños contraigan el COVID-19 se reduce en gran medida cuando viven en un hogar en el que todas las personas que reúnen los requisitos están totalmente vacunadas, incluso si los niños aún no reúnen los requisitos para la vacunación. Cualquier escuela o distrito escolar interesado en organizar una clínica de vacunación puede llenar en línea el formulario de solicitud de evento de vacunación. A lo largo del año escolar, el CDPHE dará seguimiento a la transmisión y gravedad de la enfermedad; las tendencias en la eficacia de las vacunas y a los comentarios y opiniones de la comunidad. Actualizaremos nuestra guía y estrategias de control de la enfermedad a medida que cambie el panorama del COVID-19 con un enfoque continuo en la naturaleza esencial del aprendizaje presencial.

Los organismos de salud pública, tanto locales como estatales, tienen autoridad estatutaria, legal y reglamentaria para investigar y controlar la transmisión de la enfermedad, incluyendo el aislamiento de los casos positivos, la cuarentena de los contactos cercanos, el cierre de los lugares públicos y la prohibición de reuniones para controlar la propagación de la enfermedad. Los ordenamientos jurídicos citados incluyen, entre otros, 25-1.5-102(1), 25-1-506(3)(b)(V), 25-1-122(2), 25-1.5-101(1)(a), (h), (k) y (l), C.R.S. La autoridad reguladora incluye los códigos: 6 CCR 1009-1, 6 CCR 1010-6 y 6 CCR 1010-7.

Aplicabilidad 

Esta guía se aplica a todas las circunstancias en las que un profesor o cuidador está a cargo de varios niños fuera del domicilio habitual de los mismos. Estas circunstancias incluyen, entre otras:

  • Escuelas de K-12, tanto públicas como privadas.
  • Centros de cuidado infantil autorizados.
  • Centros de cuidado infantil en un hogar familiar.
  • Programas de cuidado infantil que no requieren licencia, como los campamentos para el desarrollo de una sola destreza y los de 72 horas.
  • Centros de cuidado infantil para visitantes en las estaciones de esquí y en los juzgados.
  • «Grupos de estudio» y otros grupos de educación en casa.

Esta guía también se aplica a las actividades extraescolares, que incluyen los deportes, cuando los participantes están en los grados de preescolar a 12 (P-12). En la página sobre deportes organizados se puede encontrar información adicional. 

Consideraciones especiales para ECE

Los centros de cuidado infantil y de preescolar se diferencian de los centros de K-12 en aspectos importantes. Las instalaciones, el plan de estudios y los modos de supervisión particulares de los centros de cuidado infantil requieren modificaciones a la guía elaborada para los centros de K-12. Tenga en cuenta las recomendaciones especiales para los centros de educación preescolar y de cuidado infantil a lo largo de esta guía. En la guía y en las herramientas, el término «escuelas» incluye los centros educativos de K-12 y a los proveedores de cuidado infantil, incluidos los que trabajan a domicilio.

Los entornos residenciales, que incluyen los campamentos nocturnos y los centros de cuidado grupal, tienen características de transmisión y capacidades de aislamiento y cuarentena diferentes en comparación con los centros de K-12 y otros centros de cuidado infantil. Estos entornos deben seguir las orientaciones sobre brotes que sean pertinentes para sus circunstancias específicas. 

Definiciones

Caso asociado a un brote en la escuela: un caso entre estudiantes, profesores o personal que cumple con la definición de brote. Los familiares u otras personas ajenas a la escuela que se enfermen no deben clasificarse como asociados al brote.

Brote: el concepto de «brotes» se da en las definiciones de casos y brotes de COVID-19 de Colorado.

Síntomas parecidos a los del COVID-19: pérdida del gusto o el olfato, fiebre (temperatura de 100.4 °F [38 °C] o más), escalofríos, tos reciente o que empeora, falta de aire o dificultad para respirar, dolor de cabeza, dolor de garganta, dolores musculares o corporales, congestión o secreción nasal, fatiga, náuseas o vómitos y diarrea. Se supone que una persona es contagiosa dos días antes de que empiece a manifestar los síntomas y durante 10 días después de su inicio. En los niños demasiado pequeños o incapaces de informar de manera confiable sobre sus síntomas, los cuidadores y profesores deben dar seguimiento a síntomas y otros signos de la enfermedad propios de la edad, como la disminución del apetito o del nivel de actividad. Quienes presenten síntomas deben buscar una evaluación clínica, incluidas las pruebas de detección, tan pronto como sea posible.

Aislamiento: significa quedarse en casa y no ir al trabajo, a la escuela ni a otras actividades cuando una persona está enferma o ha sido diagnosticada con COVID-19. El aislamiento dura al menos 10 días (específicamente 10 periodos de 24 horas) después de la aparición de los síntomas y 24 horas después de no tener fiebre sin ayuda de medicamentos antifebriles y si la persona muestra una mejora de los síntomas. En el caso de las personas que no han presentado síntomas, el aislamiento dura 10 días a partir del día en que tuvieron el primer resultado de prueba positivo. En ciertas circunstancias (por ejemplo, si una persona estaba muy enferma o tiene ciertos problemas médicos), el aislamiento puede durar 20 días. Los expertos en salud pública no recomiendan la repetición de las pruebas para decidir cuándo terminar el periodo de aislamiento, salvo en circunstancias excepcionales y en consulta con un proveedor de servicios médicos. Encuentre información sobre el aislamiento aquí. 

Cuarentena: significa quedarse en casa y no ir al trabajo, a la escuela ni a otras actividades después de que una persona haya estado en contacto cercano con alguien que tenga COVID-19. (Encuentre la guía sobre cómo ponerse en cuarentena y cuánto tiempo dura la cuarentena aquí.)  Una persona no debe asistir al trabajo, a la escuela ni a las actividades extraescolares si está en cuarentena tras una exposición en la escuela. Si una persona presenta síntomas de COVID-19 durante su período de cuarentena, debe comenzar el aislamiento.

Contacto cercano: una persona que estuvo lo suficientemente cerca de otra con COVID-19 o con síntomas de COVID-19 como para correr el riesgo de contagiarse. 

Prueba de detección de COVID-19: prueba que detecta una infección actual de COVID-19. Estas pruebas incluyen la de PCR (reacción en cadena de la polimerasa), las pruebas moleculares rápidas y las pruebas de antígenos. Las pruebas serológicas pueden detectar evidencia de una infección pasada o de vacunación, pero no pueden decir de forma confiable si una persona actualmente tiene COVID-19, por lo que no se consideran pruebas diagnósticas.  Los tipos de prueba se explican más a detalle aquí: https://www.fda.gov/consumers/consumer-updates/coronavirus-disease-2019-testing-basics

Priorizar el aprendizaje presencial

Debemos apoyar y dar prioridad al aprendizaje presencial, ininterrumpido y de tiempo completo en todas las comunidades. Aunque debemos permanecer vigilantes, sobre todo en lo que respecta a las variantes mortales del COVID-19, reconocemos que hay menos casos de COVID-19 que cuando inició la pandemia, y que los niños menores de 12 años tienen menos probabilidades de sufrir enfermedades graves, hospitalizaciones y muerte debido al COVID-19. También sabemos que las vacunas son nuestra mejor defensa contra el COVID-19. Por lo tanto, Colorado pasará de una estrategia de respuesta según  casos individuales a una estrategia de mitigación de la transmisión, donde en lugar de poner en cuarentena a los estudiantes y al personal después de las exposiciones individuales, se considera el riesgo de toda la comunidad escolar, incluidos los riesgos asociados con la interrupción del aprendizaje presencial. Debido a que el aprendizaje presencial es esencial para que las comunidades y los estudiantes prosperen, el CDPHE está recomendando reducir los incidentes de cuarentena en las escuelas y en los centros de cuidado infantil específicamente. En este momento no se recomienda la cuarentena reducida en otros entornos. 

Medidas de prevención 

El gobierno estatal sigue recomendando un enfoque estratificado de las mejores prácticas para la prevención del COVID-19. Estas mejores prácticas se describen a detalle en el plan para volver a la escuela, e incluyen la ventilación, maximización de las actividades al aire libre, políticas sobre licencias en caso de enfermedad, uso de tapabocas, pruebas de detección, espaciamiento, formación de grupos fijos, detección de síntomas, limpieza y desinfección y lavado de manos. Estas políticas seguirán siendo importantes para prevenir la transmisión de todas las enfermedades en las escuelas.

Uso de tapabocas 

Los CDC recomiendan que todos los profesores, el personal, los estudiantes y los visitantes de las escuelas de K-12 usen tapabocas en los espacios cerrados, independientemente de su estatus de vacunación. El estado de Colorado recomienda a las autoridades de salud pública locales y a los distritos escolares que consideren la posibilidad de exigir el uso de tapabocas a todas las personas en las escuelas, vacunadas o no, especialmente en los entornos de mayor riesgo. Además, aunque estas no lo exijan el personal y los alumnos, vacunados o no, pueden optar por usar tapabocas. Las escuelas y los distritos escolares deben garantizar que todas las aulas sean un entorno acogedor para quienes decidan protegerse de esta manera.

Aislamiento de casos positivos 
Asegurarse de que los enfermos permanezcan en casa (y que las personas diagnosticadas con COVID-19 sigan los requisitos de aislamiento) es fundamental para limitar la propagación del virus. De acuerdo con la ley estatal, se requiere el aislamiento de los casos positivos, el cual debe hacerse cumplir por las autoridades de salud pública locales y los distritos escolares. 

Seguimiento y comunicación

Aunque las personas totalmente vacunadas no están obligadas a permanecer en cuarentena si se exponen a alguien con COVID-19, todas las personas expuestas deben monitorearse para detectar síntomas durante 14 días y hacerse la prueba de detección si éstos aparecen.
Seguimos recomendando que se alerte a los estudiantes, al personal y a los padres sobre las exposiciones conocidas en las aulas para que todos estén debidamente informados, vigilen de cerca los síntomas y puedan optar por aumentar las medidas personales de mitigación, según sea necesario, cuando vivan o trabajen con personas vulnerables (por ejemplo, un estudiante de preparatoria que sea voluntario en un centro de cuidados de adultos mayores o que viva con un familiar inmunodeprimido).  

Cuarentena por exposiciones rutinarias en el aula

El gobierno estatal recomienda que los condados, escuelas y personas que cumplan con cualquiera de los siguientes parámetros cambien a una estrategia de control de transmisión, sin que se requiera la cuarentena por exposiciones rutinarias en el aula. Los brotes o las variantes circulantes importantes pueden requerir estrategias de control de la enfermedad más estrictas a discreción de la agencia local de salud pública (LPHA, por sus siglas en inglés).

Protección de la población del condado

Protección de la comunidad escolar

Protección individual

altas tasas de vacunación contra el COVID-19 en la comunidad

o bien,

baja transmisión comunitaria

altas tasas de vacunación contra el COVID-19 en la comunidad escolar

  • ≥70 % del personal y estudiantes de 12 años o más con al menos una vacuna contra el COVID-19.

o bien,

altas tasas de pruebas semanales de detección en la escuela

  • ≥70 % del personal y estudiantes no vacunados se hacen la prueba semanalmente.

totalmente vacunado (dos semanas después de la última dosis de vacuna recomendada)

o bien,

dio positivo anteriormente en los últimos 90 días

o bien,

se hace la prueba de detección semanalmente

o bien,

ambas partes usaban tapabocas en el momento de la exposición*.

Las autoridades de salud pública local no necesitan exigir la cuarentena de un contacto cercano expuesto de manera rutinaria en el aula, si dicho contacto cercano, ya sea el condado, la escuela o un individuo, cumplió con cualquiera de las condiciones antes mencionadas (* y la persona enferma estuvo usando la mascarilla).

Cuarentena en condados con bajas tasas de vacunación y altas tasas de casos 

Incluso en los condados con bajas tasas de vacunación y altas tasas de casos, el gobierno estatal recomienda varias maneras en que las escuelas pueden evitar la cuarentena por exposiciones de menor riesgo, típicas de las aulas, a discreción de la autoridad de salud pública local. Las escuelas deben trabajar con su agencia local de salud pública cuando se identifiquen casos de COVID-19 para determinar los requisitos de cuarentena. 

Personas vacunadas: cualquier persona que esté totalmente vacunada (han transcurrido al menos dos semanas después de su última dosis de la vacuna contra el COVID-19), incluso en un entorno de baja vacunación y alto número de casos, no está obligada a permanecer en cuarentena si se expone a un caso positivo. En las escuelas, las personas totalmente vacunadas que estén expuestas al COVID-19 durante una situación de alto riesgo deben estar atentos por si presentan los síntomas y hacerse la prueba de ser necesario.  

Tasa de vacunación a nivel escolar: no es necesario poner en cuarentena a nadie, incluidas las personas no vacunadas, después de una exposición típica a un caso positivo en el aula, si mínimo el 70 % de las personas mayores de 12 años dentro de una comunidad escolar han recibido al menos una dosis de la vacuna contra el COVID-19.  

Pruebas de detección semanales: Los centros escolares también pueden implementar pruebas de detección semanales en sus escuelas. Además, los estudiantes de todas las edades que participen activamente, como mínimo, en las pruebas de detección semanales, no deberían estar en cuarentena después de la exposición típica en el aula a un caso positivo de COVID-19. Los distritos escolares pueden optar por un programa de prueba de detección gratuitas y voluntarias a nivel estatal. Si una escuela o un distrito escolar está interesado en inscribirse en este programa, póngase en contacto con cdphe_schooltesting@state.co.us. 

Si al menos un 70 % de los estudiantes y personal de las escuelas participan activamente en las pruebas semanales, no deberían estar obligados a cumplir la cuarentena después de una exposición típica en el aula a un caso de COVID-19. 

Uso de tapabocas: sí una escuela fomenta que los estudiantes y el personal usen tapabocas en espacios interiores, y tanto el caso positivo como el contacto cercano las usaban correctamente (sobre la boca y la nariz) durante el momento de la exposición, el contacto cercano no debería ser obligado a ponerse en cuarentena después de una exposición típica en el aula. 

Exposiciones de alto riesgo

Varias situaciones de contacto cercano se considerarían exposiciones de alto riesgo al COVID-19.  El gobierno estatal recomienda que las autoridades de salud pública locales adopten un enfoque de riesgo elevado para estas exposiciones de mayor riesgo, el cual debería incluir poner en cuarentena a los individuos expuestos no vacunados. Estas exposiciones suponen un riesgo significativamente mayor que las actividades típicas dentro del aula. Algunos ejemplos son:

  • Participar en competencias deportivas de alto contacto o en ambientes cerrados.
  • Examinar a estudiantes o personal enfermo.
  • Llevar a cabo procedimientos que generen aerosoles.
  • Cuidar a un niño pequeño (alimentarlo/a, cargarlo/a o cambiarle los pañales).
  • Interacciones entre niños pequeños en las que no es apropiado para su edad permanecer sentados o distanciados físicamente. 
  • Participar en actividades de exhalación forzada en ambientes cerrados, como cantar, hacer ejercicio o tocar un instrumento de viento o de metal. 

Esta lista no es exhaustiva, y las autoridades de salud pública pueden ayudar a determinar si es necesaria o no la cuarentena tras una exposición concreta. Las escuelas deben analizar estos casos más complejos junto con su agencia local de salud pública.

El personal y los estudiantes que estén expuestos a un caso de COVID-19 fuera del aula, incluidos los entornos sociales, deportivos, laborales y el hogar, probablemente tendrán que estar en cuarentena, de acuerdo con la normativa de las autoridades de salud pública. Se recomendará encarecidamente a los estudiantes que participen en actividades de alto riesgo (como competencias deportivas en ambientes cerrados sin usar tapabocas) y a las personas que tengan un mayor riesgo de infección grave que se vacunen para su protección. 

Personas con mayor riesgo de padecer una enfermedad grave

Los individuos deben hablar sobre sus factores de riesgo personales con sus proveedores de atención médica. Las personas que se determine que corren un mayor riesgo de padecer una enfermedad grave deben vacunarse tan pronto como cumplan con los requisitos, en consulta con su proveedor de atención médica. Si estas personas no cumplen con los requisitos para la vacunación, o un médico desaconseja la vacuna, se les recomienda enfáticamente que se hagan pruebas de detección constantemente y usen tapabocas en ambientes cerrados. Las escuelas pueden considerar requisitos de uso de tapabocas, mejoras en la ventilación y otras medidas de protección cuando atiendan o empleen a un gran número de personas de alto riesgo o vulnerables.   

Casos positivos y brotes 

Tal como se ha descrito anteriormente, todos los casos positivos deberán aislarse y permanecer en casa para proteger a los demás, conforme a la normativa de las autoridades de salud pública. Cuando haya un brote que afecte a varias aulas, la dirección de la escuela debe trabajar con su autoridad local de salud pública para determinar las estrategias de mitigación adicionales que puedan ser necesarias. Otras estrategias de mitigación pueden ser: el uso de tapabocas en ambientes cerrados, distanciamiento físico, pruebas de detección, rastreo de los contactos y la cuarentena de los contactos cercanos. 

Advertencia: las variantes de preocupación que circulan en las comunidades podrían afectar las estrategias aplicadas a la población. 

Variantes del COVID-19

Los CDC y el CDPHE están vigilando activamente el impacto que las variantes del virus COVID-19 pueden tener en las comunidades y las personas. El gobierno estatal está evaluando de cerca las variantes que pueden causar una enfermedad más grave, ser más contagiosas o tener un mayor potencial para infectar a quienes están vacunados o han sido infectados recientemente con COVID-19. 

Todas las variantes del COVID-19 se propagan a través de las partículas virales exhaladas por las personas enfermas, y las mismas medidas de protección que ayudaron a mantener a los estudiantes seguros en las escuelas el año pasado siguen siendo eficaces. Estas estrategias claves también ayudan a proteger a los estudiantes y al personal de otras enfermedades, como la gripe y el VRS (virus respiratorio sincicial), e incluyen: 

  • Vacunarse lo antes posible.
  • Alentar a los estudiantes y al personal a quedarse en casa cuando estén enfermos o sean potencialmente contagiosos.
  • Usar tapabocas en ambientes cerrados.
  • Mejorar la ventilación en espacios cerrados.
  • Practicar una buena higiene de manos y respiratoria.
  • Limpiar adecuadamente los espacios y objetos compartidos. 

Hay más información disponible sobre las variantes del COVID-19 en los CDC aquí.

Fomentar la vacunación en las escuelas

Las vacunas son nuestra mejor defensa contra el COVID-19. Se insta a las escuelas a que eduquen a sus comunidades sobre la seguridad y eficacia de las vacunas contra el COVID-19 y por qué son tan importantes para que volvamos al Colorado que amamos. 

Recursos para que las escuelas eduquen a sus comunidades sobre la vacuna contra el COVID-19

El CDPHE ha elaborado muchos recursos para apoyar el esfuerzo de vacunación contra el COVID-19 y hemos añadido información en nuestro módulo de educación sobre vacunas en línea. 

El CDPHE está preparado para apoyar a las escuelas que deseen organizar un evento de vacunación para sus estudiantes, profesores y personal. Para más información o para solicitar ayuda para los eventos, consulte el formulario de solicitud de evento de vacunación. 

Hay recursos adicionales disponibles, como testimonios, temas de conversación, infografías para redes sociales, etc., para ayudar a las escuelas a comunicar eficazmente a sus comunidades la seguridad y eficacia de las vacunas contra el COVID-19: 

Los CDC y la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés) tienen recursos adicionales sobre las vacunas contra el COVID-19:

https://www.cdc.gov/vaccines/covid-19/planning/school-located-clinics/how-schools-can-support.html

https://www.cdc.gov/vaccines/covid-19/health-systems-communication-toolkit.html#posters 

https://services.aap.org/en/news-room/campaigns-and-toolkits/covid-19-vaccine-toolkit/ 

Verificación del estatus de vacunación 

Las escuelas pueden verificar el estatus de vacunación de sus estudiantes utilizando el Sistema de Información de Inmunización de Colorado (CIIS, por sus siglas en inglés) sin necesidad de un consentimiento por escrito. Conforme a la Ley de Derechos Educativos y Privacidad Familiar (FERPA, por sus siglas en inglés), se debe obtener un consentimiento por escrito si una escuela quiere registrar los datos de vacunación de un estudiante en el CIIS. La ley no permite que las escuelas utilicen el CIIS para verificar el estado de vacunación de los empleados ni del personal.

Comprobante aceptable de vacunación contra el COVID-19

El comprobante aceptable de vacunación contra el COVID-19 será el mismo que para las demás vacunas requeridas por la escuela. Un estudiante puede presentar la tarjeta de vacunación que incluya el nombre del proveedor, el nombre del paciente, la fecha de vacunación, el tipo de vacuna y el número de lote. Para los estudiantes que recibieron la vacuna en Colorado, la escuela puede verificar el comprobante de vacunación en el CIIS. Las escuelas no necesitan un consentimiento por escrito para consultar los registros de vacunación en el CIIS. Los estudiantes que se vacunen fuera de Colorado pueden presentar tanto sus tarjetas de vacunación como los registros del IIS del estado donde se vacunaron.

Además, el CDPHE ha añadido las vacunas contra el COVID-19 a la sección de «vacunas recomendadas» del certificado oficial de vacunación de Colorado para permitir que los nuevos estudiantes compartan mejor los registros de sus vacunas con la escuela. 

Reportes de resultados de pruebas de detección

Conforme al código 6 CCR 1009-1 y la Orden de Salud Pública 20-33, los laboratorios clínicos y/o proveedores de atención médica están obligados a reportar todos los resultados de las pruebas de detección del COVID-19, tanto positivos como negativos, a las autoridades de salud pública. Si el personal de la escuela hace e interpreta las pruebas de detección rápidas en el lugar, están operando como un laboratorio clínico y están obligados a reportar todos los resultados. El código 6 CCR 1009-1 también indica que las escuelas y los centros de cuidado infantil también están obligados a reportar a las autoridades de salud pública los casos positivos individuales de los que tengan conocimiento, incluso si las pruebas de detección se hicieron en otro lugar. Las escuelas pueden revelar esta información a las autoridades de salud pública sin necesidad de un consentimiento previo por escrito en virtud de la excepción relativa a las emergencias sanitarias o de seguridad de la Ley de los Derechos Educativos y Privacidad Familiar (FERPA, por sus siglas en inglés: Family Educational Rights and Privacy Act), ya que una persona con COVID-19 representa una amenaza potencial para la salud y seguridad de otras personas en la escuela. Esto es válido incluso si no se trata de un brote. 

Después del reporte, las autoridades de salud pública entrevistan a las personas que tienen COVID-19 y llevan a cabo el rastreo de contactos para determinar quiénes podrían ser contactos cercanos del caso, y hacen recomendaciones sobre el aislamiento y la cuarentena.  

Además, el código 6 CCR 1009-1 establece que las escuelas y los proveedores de cuidado infantil están obligados a reportar todos los brotes a su agencia local de salud pública o al CDPHE en un plazo de 4 horas.

Las escuelas y los proveedores de cuidado infantil deben notificar tanto las sospechas de brotes como los brotes confirmados, y pueden hacerlo de la siguiente manera:

Otras infecciones respiratorias

El COVID-19 se propaga mediante los mismos mecanismos que la gripe, el VRS (virus respiratorio sincicial) y otras enfermedades respiratorias importantes. Por lo tanto, las mismas estrategias que las escuelas han utilizado para proteger a los estudiantes y al personal del COVID-19 también frenan la propagación de estas otras enfermedades. Entre ellas se encuentran:

  • Vacunarse lo antes posible.
  • Alentar a los estudiantes y al personal a quedarse en casa cuando estén enfermos o sean potencialmente contagiosos.
  • Mejorar la ventilación en espacios cerrados.
  • Usar tapabocas en ambientes cerrados, especialmente si no está totalmente vacunado.
  • Practicar una buena higiene de manos y respiratoria.
  • Limpiar adecuadamente los espacios y objetos compartidos. 

Además, estas enfermedades comparten muchos síntomas y no siempre es posible distinguirlas entre sí basándose únicamente en los síntomas, incluso para los médicos experimentados. Por lo tanto, las pruebas de detección son importantes para cualquier persona que presente síntomas de una infección respiratoria para ayudar a guiar la respuesta adecuada a la enfermedad. 

Consideración de viajes y vacaciones escolares

Los viajes aumentan el riesgo de las personas de contraer el COVID-19, especialmente para aquellas que no están totalmente vacunadas. Los viajes pueden implicar vehículos y espacios públicos saturados, en los que puede producirse un contacto estrecho con un elevado número de contactos únicos cuyo estado de vacunación se desconoce.

Se recomiendan las mismas estrategias de mitigación estratificadas que se utilizan en las escuelas cuando se viaja, especialmente para aquellos que aún no están totalmente vacunados. Se recomienda que las personas mayores de dos años de edad usen tapabocas en espacios cerrados concurridos, lo que ya es obligatorio en el transporte público y en los centros de transporte por orden federal.

Hay que alentar a las familias y al personal escolar a que se vacunen antes de viajar y a que utilicen estrategias de mitigación de niveles estratificados para mantenerse seguros. Después de regresar, los estudiantes y el personal deben estar atentos por si se presentan los síntomas y hacerse la prueba de detección de ser necesario. 

Enlaces útiles

Escuelas que operan durante el COVID-19: Consideraciones de los CDC

https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/community/schools-childca…

Preguntas frecuentas sobre escuelas y centros de cuidado infantil, versión de julio de 2021

https://drive.google.com/file/d/178k4FO_-iJilaTp7fw0aVCvanbzGuemb/view?usp=sharing

Herramientas del CDE para la reapertura

http://www.cde.state.co.us/schoolguidance21-22

Preguntas frecuentes para trabajadores esenciales

https://drive.google.com/file/d/1mo8ThFri69P1Y4XEDGYoPjJTvvxrAILL/view 

Leyes y reglamentos federales relativos al COVID-19

https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/cdcresponse/laws-regulations.html 

Herramientas

Herramienta de detección de síntomas en el hogar

https://drive.google.com/file/d/18pGmQWR3_-Pc7Lp6V0kKvQ-Z6k7fgJPi/view?usp=sharing

¡NUEVO! Cuando se presentan síntomas en la escuela

https://drive.google.com/file/d/1W5x7ybIy0NT--SfcOVrTn0eC0-VXffCI/view?usp=sharing

Regreso al aprendizaje, actualizado 

https://drive.google.com/file/d/15_2Z672Bm3eRz1xvTTHuaMCd6__AAxPV/view?usp=sharing

¡NUEVO! Quién necesita ponerse en cuarentena
https://drive.google.com/file/d/1S-bXk2yFdFAjBPUMfT-KvNMvz6EA2A9r/view?usp=sharing


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