Brotes en lugares de trabajo

Actualizado el: 06/15/2021

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Esta guía ofrece las mejores prácticas para los lugares de trabajo y establecimientos no residenciales o no relacionados con atención de salud para prevenir y reducir la gravedad de los brotes. Además, esta guía contiene herramientas para reportar los brotes a las autoridades de salud pública.

Se actualizará esta guía a medida que se disponga de más información acerca del virus y nuevas recomendaciones.

Definiciones de Casos y Brotes de COVID-19 en Colorado

Una determinación de brote no necesariamente significa que todos los casos fueron infectados en ese lugar de trabajo/establecimiento específico. Es posible que un caso haya sido expuesto en otro lado. Rara vez podemos probar donde una persona adquirió su infección del SARS-Co-V-2. Cuando un caso trabajó o pasó tiempo en un lugar de trabajo/establecimiento con un brote conocido, atribuimos esa enfermedad a ese brote aun cuando no haya una prueba definitiva de que el caso se contagió con la enfermedad en ese lugar. Este enfoque conservador es consistente en todos los tipos de brotes. 

Exposición reciente al COVID-19: Tener un contacto cercano (generalmente, a una distancia menor de 6 pies por un total de 15 minutos o más por un periodo de 24 horas, dependiendo de la exposición), con una persona contagiada por el COVID-19, durante el periodo desde dos días antes del inicio de los síntomas (o un resultado positivo en una prueba de detección del COVID-19), hasta que cumpla con los criterios para concluir el aislamiento. Dependiendo del entorno laboral y los tipos de interacciones personales, una exposición de alto riesgo de “contacto cercano” puede ocurrir en menos de 15 minutos consecutivos (ej., compartir una bebida, besarse). Se debe tener en cuenta que un contacto cercano no está restringido a interactuar con una persona por 15 minutos. Una persona que estuvo cerca de una persona enferma varias veces durante una jornada laboral por un total de 15 minutos o más se considera que ha sido expuesta al COVID-19. Se debe consultar con las autoridades de salud pública para obtener instrucciones adicionales. 

Prevención de brotes

Los empleadores son responsables de proveer un lugar de trabajo libre de daños reconocibles. Los lugares de trabajo/establecimientos pueden contribuir a prevenir los brotes reduciendo la propagación entre el personal, manteniendo operaciones comerciales saludables, promoviendo un entorno laboral saludable y cumpliendo con las órdenes ejecutivas y de salud pública estatales y locales aplicables.

Vacunación 
  • Aliente a sus empleados a vacunarse. Entre más empleados estén vacunados en su lugar de trabajo/instalaciones, menor será el riesgo de un brote en el lugar de trabajo. La información sobre las vacunas puede encontrarse en el sitio web de vacunas del CDPHE
  • Considere proveer a los empleados la oportunidad de recibir la vacuna contra el COVID-19 a través del programa de vacunación en el lugar de trabajo del CDPHE. 
  • Los empleados completamente vacunados (aquellos que recibieron su dosis final de una serie de vacunas por lo menos 2 semanas antes) ya no necesitan hacer cuarentena si son expuestos a alguien con COVID-19, y permanecen asintomáticos. Ellos deben seguir monitoreando sus síntomas y fiebre por 14 días, y deben aislarse inmediatamente y hacerse la prueba de detección si desarrollan síntomas. Asimismo, deben continuar participando en las pruebas de vigilancia en el lugar de trabajo recomendadas por su agencia local de salud pública. 
    • Tome en consideración que, para los establecimientos congregados y no relacionados con atención de salud, el CDPHE o su agencia local de salud pública aún pueden exigir una cuarentena para los empleados completamente vacunados en caso de un brote con una variante del virus cuando se sepa o se sospeche que la vacuna es menos efectiva contra la variante. 
  • Firmar el compromiso para negocios de Crea el Futuro.
  • Los materiales promocionales y las herramientas para los lugares de trabajo también se pueden obtener a través del CDPHE y los CDC.  
     
Reducir la propagación entre el personal

Realizar una evaluación de síntomas diariamente y enviar a los empleados enfermos a casa.

  • Los empleados que tienen síntomas deben quedarse en casa y notificar a su empleador. 
  • En los puntos de entrada, todos los empleados deben ser evaluados por exposiciones recientes al COVID-19 y síntomas del COVID-19.
  • Incluir en la evaluación una revisión de la temperatura, además de preguntas sobre síntomas del COVID-19 y cualquier exposición reciente al COVID-19.
    • Documentar las evaluaciones de síntomas mediante el formulario de evaluación de salud de empleados.
    • Los empleados con síntomas del COVID-19 deben usar tapabocas, ser enviados a casa de inmediato y no permitirles entrar al lugar de trabajo/instalaciones más allá del área de evaluación. Remitirlos a la Herramienta de apoyo para sobrellevar los síntomas del COVID-19 de Colorado y recomendarles que se hagan una prueba de detección del COVID-19. 
    • Mantener el distanciamiento físico durante la evaluación en el lugar de trabajo. Por ejemplo, proveer múltiples entradas donde se evalúen los síntomas para así permitir que los empleados mantengan una distancia mínima de 6 pies mientras esperan para la evaluación de síntomas. 
    • Con el fin de prevenir el estigma y la discriminación, realizar las evaluaciones de los empleados de la manera más privada posible. No tomar decisiones de riesgo en base a la raza o el país de origen y mantener la confidencialidad de los empleados. 
    • Proporcionar materiales acerca de la evaluación de síntomas en un idioma que los empleados entiendan. Se puede acceder a materiales de los CDC en otros idiomas aparte del inglés en este enlace: Recursos de los CDC en idiomas que no son el inglés.
  • Los empleados deben monitorearse a sí mismos diariamente para la fiebre y otros síntomas del COVID-19 y reportar los cambios a su lugar de trabajo/instalaciones. Recomendarles a los empleados que tengan síntomas del COVID-19 que se hagan una prueba de detección y remitirlos a la Herramienta de apoyo para sobrellevar los síntomas del COVID-19 de Colorado.

Identificar dónde y cómo los empleados podrían verse expuestos al COVID-19 en el trabajo.

  • Llevar a cabo una evaluación de riesgos rigurosa usando la jerarquía de controles del NIOSH para determinar si existen o si es posible que existan riesgos laborales. Determinar qué tipo de controles son necesarios para las funciones laborales específicas. 
    • Cuando no es posible implementar controles técnicos o administrativos* o si no proporcionan la protección necesaria, los estándares de OSHA requieren que los empleadores: 
      • Determinen qué EPI es necesario para las funciones laborales específicas de sus empleados. 
      • Seleccionen y provean EPI apropiados a los trabajadores sin costo alguno. 
      • Capaciten a sus trabajadores acerca de su uso correcto.
    • Mantener un registro de dónde y con quién trabajan los empleados (es decir, quién trabaja en qué lugar y en qué turno), para así facilitar la asistencia prestada a los organismos de salud pública en caso de ocurrir un brote y para posibilitar las labores de rastreo de contactos, de ser necesario. 
    • Reorganizar las unidades o los turnos laborales para permitir la asignación de grupos fijos de empleados, lo cual crea grupos más pequeños de empleados que trabajan juntos de manera regular, en vez de que las personas trabajen en diferentes turnos. 

*Los controles técnicos se refieren a acciones como cambiar el diseño del espacio laboral. Los controles administrativos se refieren a medidas para asegurar que los empleados cumplan con las precauciones. 


Educar a los empleados acerca de cómo reducir la propagación del COVID-19.

  • El empleador es responsable de proporcionar entrenamiento del COVID-19 para los empleados y contratistas de una manera que ellos puedan entenderlo. Es una buena práctica documentar este entrenamiento para mostrar que el entrenamiento sucedió. 
  • El entrenamiento debe incluir datos sobre la transmisión del COVID-19, maneras de protegerse a sí mismo del COVID-19, las políticas de la compañía y los procedimientos establecidos para reducir el COVID-19, y qué hacer cuando los empleados están enfermos y han sido expuestos. 
  • El empleador debe informar a los empleados sobre sus derechos a un lugar de trabajo seguro. Esta información debe incluir a quién dirigirse sin temor a represalias por expresar sus preocupaciones por la seguridad en el lugar de trabajo. 
  • Asegurar que los empleados y clientes usen tapabocas, en cumplimiento con las órdenes estatales y locales.
  • Promover el lavado de manos adecuado. Exhibir letreros con instrucciones fáciles de seguir acerca de estas técnicas en idiomas que los empleados y clientes entiendan. 
  • Practicar el distanciamiento físico evitando las reuniones en persona y manteniendo una distancia de al menos 6 pies de los demás tanto como sea posible. Continuar practicando el distanciamiento físico en áreas donde los tapabocas son removidos temporalmente para poder comer o tomar, como en las áreas de descanso y comedores.
  • Evitar compartir equipos y artículos personales. Si los trabajadores se ven en la obligación de compartir equipos, limpiar y desinfectar los artículos antes y después de cada uso.

Conocer la diferencia entre los requerimientos de aislamiento y la cuarentena, y asegurar que los empleados los cumplan. 

  • El aislamiento es para las personas enfermas. Los empleados y otras personas que presentan síntomas o han obtenido un resultado positivo en una prueba viral de detección del COVID-19 deberán quedarse en casa hasta que tengan permitido descontinuar el aislamiento. En general, esto implica que:
    • 10 días han transcurrido desde el inicio de los síntomas (o 10 días desde que recibieron un resultado positivo si no han presentado síntomas),
    • Los empleados no han tenido fiebre durante 24 horas sin el uso de medicamentos para reducir la fiebre, y
    • Han tenido una mejoría de los síntomas.
  • La cuarentena tiene el fin de alejar a una persona que posiblemente se haya expuesto de las otras personas. La cuarentena contribuye a prevenir la propagación de la enfermedad antes de que una persona sin síntomas sepa que está enferma o contagiada con del virus. Las personas deben hacer cuarentena cuando han tenido un contacto cercano con una persona contagiada con el COVID-19 (a menos que esté completamente vacunada; ver la sección de vacunación abajo). Las personas en cuarentena deben quedarse en casa, separarse de los demás, monitorear su salud y seguir las instrucciones del departamento de salud estatal o local. Es posible que la persona tenga que hacer cuarentena más de una vez si se vuelve a exponer después de concluir un periodo de cuarentena.  
  • Las personas en cuarentena deben quedarse en casa, separarse de los demás, monitorear su salud y seguir las instrucciones del departamento de salud estatal o local. Es posible que la persona tenga que hacer cuarentena más de una vez si se vuelve a exponer después de concluir un periodo de cuarentena.
    • Recomendar a los empleados que desarrollan síntomas durante el periodo de cuarentena a hacerse una prueba de detección y consultar a un proveedor de atención médica, de ser necesario. El empleado también debe comenzar a aislarse basándose en la fecha del inicio de los síntomas, o del resultado de prueba positivo (de no haber síntomas).  
    • Las personas deben hacerse la prueba de detección de 5 a 7 días después de la exposición, y si desarrollan síntomas. Si permanecen asintomáticas, las personas que están completamente vacunadas no necesitan hacerse la prueba después de una exposición. 
Mantener operaciones comerciales saludables

En la ausencia de un equipo de salud ocupacional, designar a un coordinador en el lugar de trabajo que se haga responsable de los temas relacionados con el COVID-19 y su impacto. 

Implementar políticas y prácticas flexibles de apoyo para obtener una licencia por enfermedad.

  • Revisar las políticas de recursos humanos para asegurar que las políticas y prácticas sean coherentes con las recomendaciones de salud pública y leyes laborales existentes a nivel estatal y federal. Asegurar que las políticas de licencia por enfermedad sean flexibles, que los empleados estén conscientes de ellas y que las entiendan.
  • Elaborar políticas de “licencia de emergencia por enfermedad”, si en la actualidad no se ofrecen licencias por enfermedad para algunos o todos los empleados.
  • No requerir un resultado específico en una prueba de detección del COVID-19 o una certificación médica para que los empleados puedan cumplir con los requisitos para recibir una exclusión de trabajo, licencia por enfermedad o regresar al trabajo.
  • Conectar a los empleados con programas de asistencia para empleados o con recursos comunitarios, de ser necesario.
  • Evitar programas de incentivos que motiven a los empleados enfermos o que hayan sido expuestos a acudir al trabajo.
  • Dar tiempo a los trabajadores para que reciban su vacuna contra el COVID-19 y considerar la programación para permitir la recuperación de cualquier efecto secundario temporal de vacunación. 

Comunicar las políticas de apoyo laborales de manera clara y frecuente mediante una variedad de plataformas de medios de comunicación.

  • Comunicarse con las personas no hablen inglés en su idioma de preferencia.
  • Exhibir letreros acerca de las políticas en los idiomas que los trabajadores entiendan.
  • Capacitar a los trabajadores acerca de cómo las nuevas políticas diseñadas para reducir la propagación del COVID-19 podrían afectar las prácticas existentes de salud y seguridad.
  • Comunicar los cambios de políticas y prácticas a los contratistas y visitantes al lugar de trabajo. Asegurar que dispongan de la información y la capacidad para cumplir con ellas.
  • Compartir las políticas con los empleados mediante múltiples medios, tales como correo electrónico, mensajes de texto, letreros y comunicación verbal en las reuniones.
  • Avisarles a los empleados cuando ocurra un cambio en las políticas. Si no hay cambios, recordarles las políticas mensualmente a los empleados.
  • Crear y ensayar los sistemas de comunicación que los empleados pueden usar para reportar si están enfermos y que se pueden usar para notificar a los empleados en caso de una exposición o cierres.
  • Considerar usar una línea directa u otro método para que los empleados puedan comunicar sus preocupaciones de forma anónima.

Evaluar las funciones esenciales de trabajo para reducir el ausentismo y el nivel de dependencia que otras personas tienen de los servicios o productos ofrecidos.

  • Supervisar el ausentismo y contar con planes para continuar las funciones esenciales en caso de experimentar una tasa de ausentismo más alta de lo normal. 
  • Capacitar a los empleados de manera cruzada para que puedan realizar diversas funciones esenciales, de tal forma que el lugar de trabajo pueda mantener las operaciones incluso si los empleados clave están ausentes. 
  • Se debe estar preparado para cambiar las prácticas comerciales, de ser necesario para mantener las operaciones esenciales. (Por ejemplo, identificar proveedores alternativos, priorizar clientes existentes, escalonar turnos o suspender/reducir temporalmente algunas de las operaciones.) 
  • Identificar cadenas de suministro alternativas para los productos y servicios esenciales. 
  • Si otras compañías le proveen a su negocio empleados temporales o por contrato, se les debe comunicar a las empresas de recursos humanos o al personal contratado o temporal la importancia de que los empleados enfermos se queden en casa. Instar a estas compañías de recursos humanos a desarrollar políticas adecuadas de licencia. 
  • En el momento de reanudar operaciones comerciales en el lugar, identificar y priorizar las funciones laborales necesarias para así mantener la continuidad de las operaciones. Minimizar la cantidad de trabajadores presentes en los lugares de trabajo reanudando las operaciones en fases, asegurando mantener el equilibro entre la necesidad de proteger a los trabajadores y seguir con las operaciones. 
  • Compartir mejores prácticas con otros negocios en sus comunidades (especialmente aquellos que forman parte de su cadena de suministro), cámaras de comercio y asociaciones, con el fin de mejorar los esfuerzos de respuesta comunitaria. 

Establecer políticas y prácticas para mantener el distanciamiento físico entre los empleados. A continuación, se ofrecen algunas ideas:

  • Permitir lugares de trabajo diferentes (por ejemplo, teletrabajo).
  • Implementar horarios laborales flexibles.
  • Escalonar o intercalar los turnos laborales y descansos, con el fin de reducir la cantidad de empleados en un lugar determinado a la vez.
  • Aumentar el espacio físico entre los empleados que trabajen de manera presencial mediante la modificación del espacio de las estaciones de trabajo, colocando marcadores para practicar el distanciamiento, instalando elementos divisorios, disuadiendo el uso de espacios compartidos, etc.
  • Implementar opciones flexibles para las reuniones y viajes (por ejemplo, aplazar reuniones o eventos, utilizar teleconferencias).
  • Cerrar o limitar el acceso a las áreas comunes donde los empleados podrían interactuar.
  • Recomendar que las personas no se saluden dando la mano. Instar a los empleados a saludarse sin contacto (por ejemplo, una sonrisa o un gesto de saludo con la mano).
  • Disminuir las operaciones para reducir la cantidad de empleados en el lugar de trabajo a la vez.

Establecer políticas y prácticas para mantener el distanciamiento físico entre los empleados y los clientes. A continuación, se ofrecen algunas ideas:

  • Ofrecer la prestación de servicios en ventanilla desde el vehículo, compras por internet para recogida en persona, compras por teléfono, servicio de entrega al vehículo en la banqueta u opciones de entrega a domicilio.
  • Reorganizar la circulación de los clientes en el local.
  • Colocar marcadores para mantener el distanciamiento.
  • Instalar elementos divisorios.
  • Limitar la cantidad de clientes.
  • Ofrecer opciones de pago sin contacto físico.
  • Alejar la máquina de pago electrónico/lector de tarjetas de crédito del cajero.
  • Programar las actividades principales de reabastecimiento a un horario fuera de las horas pico o después de las horas de operación para reducir el contacto con los clientes.
  • Prestar servicios de manera remota (por ejemplo, teléfono, video o internet).

Brindarles a los gerentes locales la autoridad para tomar las medidas correspondientes de acuerdo con las condiciones locales.

Recomendar a todos los empleados que se vacunen.

  • Entre más personas estén vacunadas en su lugar de trabajo/instalaciones, menor será el riesgo de tener un brote en el lugar de trabajo. 
  • Los empleados completamente vacunados (aquellos que se vacunaron hace más de dos semanas después de su dosis final en su serie de vacunas) no necesitan hacer cuarentena si son expuestos a alguien con COVID-19 y permanecen asintomáticos. No tener que hacer cuarentena puede reducir el riesgo de los problemas cruciales de personal, si un brote fuese a ocurrir.
  • Puede encontrar la información relacionada a las vacunas en el sitio web del CDPHE
  • Los materiales promocionales y juegos de herramientas para los lugares de trabajo también están disponibles a través del CDPHE y los CDC.

Los empleadores deben estar preparados para ofrecer adaptaciones a los empleados con mayor riesgo de padecer enfermedades graves, tal y como exige la ADA. Se necesitan políticas de apoyo, procedimientos y personal para participar en el proceso interactivo.  

  • El empleador que tenga empleados que reúnan los requisitos de la ADA puede ofrecer tareas temporales modificadas, como el trabajo desde casa o la programación en horas no pico. El médico de turno aconsejará sobre lo que es o no es seguro para el empleado, lo cual puede o no depender del estado de vacunación. 

Aconsejar a los empleados que deben viajar a adoptar precauciones adicionales y seguir la guía de viaje de los CDC

  • Por ahora, continuar reduciendo al mínimo los viajes de negocios no esenciales.
  • Instar a los empleados a evaluarse para detectar síntomas del COVID-19 antes de viajar. Si están enfermos, deben notificar al supervisor y quedarse en casa. 
  • Asegurar que los empleados que se enfermen mientras están de viaje o trabajando en una asignación temporal entiendan que deben notificar a su supervisor y llamar de inmediato a un proveedor médico para recibir consejos médicos, de ser necesario. 

Planificar las reuniones de tal manera que se minimice el riesgo para los empleados.

  • Si la mayoría de los empleados no están vacunados, usar herramientas de videoconferencia o teleconferencia para las reuniones laborales, cuando sea posible.
  • Las reuniones en persona deben realizarse en espacios abiertos con abundante ventilación. Los empleados no vacunados deben usar tapabocas. 
  • Entender que las reuniones grandes, especialmente en ambientes cerrados entre personas no vacunadas, conllevan un alto riesgo. Cumplir con las normas y directrices locales. 
     
Mantener un entorno laboral saludable

Mejorar los sistemas de ventilación en el edificio, lo cual podría incluir:

  • Aumentar la tasa de renovación de aire. Configurar la tasa al mayor nivel permitido por el sistema.
  • Operar el sistema de ventilación las 24 horas del día, los 7 días a la semana, de ser posible, con el fin de mejorar de la tasa de renovación de aire en el edificio.
  • Confirmar que los sistemas de ventilación funcionen correctamente. Ofrecer una calidad del aire en espacios cerrados aceptable para el nivel de ocupación actual de cada espacio.
  • Aumentar la ventilación del aire proveniente del exterior, con suma cautela en áreas altamente contaminadas. Un nivel menor de ocupación en el edificio aumenta la efectividad de la ventilación por dilución por persona.
  • Desactivar la ventilación controlada por demanda.
  • Abrir las compuertas de aire que dan hacia exterior (hasta en un 100%) para reducir o eliminar la recirculación del aire al interior. En climas templados, esto no afectará la comodidad térmica ni la humedad. Sin embargo, tal vez sea difícil de poner en práctica en climas fríos o calurosos.
  • Mejorar la filtración del aire central con un filtro MERV-13 o el mejor filtro que sea compatible con el porta filtro, y sellar los bordes del filtro para limitar el desvío de aire.
  • Controlar los filtros para asegurarse de que estén dentro de su vida útil y correctamente instalados.
  • Algunas de las recomendaciones anteriormente enumeradas se basan en la Guía para operaciones de edificios durante la pandemia del COVID-19 de la Sociedad Americana de Ingenieros de Calefacción, Refrigeración y Aire Acondicionado (ASHRAE, por sus siglas en inglés). Revisar las directrices de ASHRAE para obtener más información acerca de las recomendaciones de ventilación.
  • En los edificios sin sistemas de climatización, considerar usar purificadores portátiles de aire con filtros HEPA o abrir las ventanas para aumentar la ventilación con aire proveniente del exterior, de ser factible (con cautela en áreas altamente contaminadas. Puede obtener más información de los purificadores de aire portátiles en la página web de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés): Purificadores de aire y filtros de aire en la casa.

Garantizar la seguridad de los sistemas y dispositivos de agua contra el moho y Legionella después de tenerlos apagados durante periodos prolongados.

Facilitar el cumplimiento con las reglas.

  • Aplicar las órdenes del uso obligatorio de tapabocas a nivel estatal y local para los empleados y clientes. Los trabajadores que deben usar EPI deberán usar EPI adecuado en lugar de un tapabocas.
  • Proporcionar pañuelos y botes de basura que no requieran el uso de las manos.
  • Proporcionar agua y jabón o desinfectante de manos que contenga al menos un 60% de alcohol. Asegurarse de mantener el abastecimiento de los suministros adecuados.
  • Programar descansos frecuentes para que los empleados puedan lavarse o desinfectarse las manos.
  • Proporcionar toallitas desinfectantes para que los empleados puedan limpiar las superficies de contacto frecuente antes y después de cada uso. Usar productos que sean apropiados para la superficie y que cumplan con los criterios de la Agencia de Protección Ambiental.

Limpiar y desinfectar.

  • Limpiar y desinfectar diariamente, como mínimo, todas las superficies que se tocan con frecuencia en el lugar de trabajo, como los puestos de trabajo, los teclados, los teléfonos, los pasamanos y las manijas de las puertas. En determinadas circunstancias, puede optar por limpiar con más frecuencia o desinfectar (además de limpiar) los espacios compartidos: si hay una alta transmisión de COVID-19 en su comunidad, si hay un bajo número de personas que usan tapabocas, si la higiene de las manos es infrecuente o si el espacio está ocupado por determinadas poblaciones, como las personas con mayor riesgo de padecer enfermedades graves por COVID-19. Si las superficies están sucias, límpielas con un detergente o con agua y jabón antes de desinfectarlas. Para la desinfección, utilice productos que cumplan los criterios de la EPA y que sean adecuados para la superficie. Siga las instrucciones del fabricante.
  • Los desinfectantes y productos químicos en el lugar de trabajo pueden dañar a los empleados. Todos los empleadores son responsables de contar con un programa escrito que cumpla con la Norma de Comunicación de Peligros de la OSHA.  
  • En el momento de la contratación, y siempre que se introduzca un nuevo producto químico en el lugar de trabajo, debe impartirse formación sin costo alguno a todos los empleados sobre los peligros físicos y para la salud de los productos químicos en el lugar de trabajo. Esto incluye los desinfectantes de manos.  
  • Almacenar y usar los desinfectantes de manera responsable, según las instrucciones de la etiqueta.
  • Las hojas de datos de seguridad deben estar actualizadas (para todos los productos químicos y agentes que incluyan desinfectantes de manos) y ser fácilmente accesibles para todos los usuarios en caso de una exposición o reacción. 
  • No mezclar cloro ni otros productos de limpieza y desinfección. Las mezclas pueden generar vapores tóxicos.
  • Asegurar que el personal de limpieza use guantes apropiados al usar los productos químicos para la limpieza. Es posible que necesiten EPI adicionales según el entorno y producto.
  • Después de que las personas de las que se sospecha o se confirma que tienen COVID-19 hayan estado en el lugar de trabajo/instalaciones, se debe realizar tanto la limpieza como la desinfección.
     

Casos del COVID-19 y exposiciones al virus entre los empleados

Cuando existe un caso confirmado o probable del COVID-19 de un solo empleado:

  • Es probable que no sea necesario cerrar el lugar de trabajo.
  • Enviar a casa de inmediato a los empleados enfermos que hayan acudido al trabajo.
  • Informarles a los demás compañeros de trabajo acerca de la posible exposición.
  • Limpiar y desinfectar las áreas utilizadas por la persona enferma. Cerrar las áreas utilizadas por el enfermo y esperar el mayor tiempo posible (al menos varias horas) antes de limpiar y desinfectar. Aumentar la circulación del aire abriendo puertas y ventanas o utilizando el sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado o ventiladores (teniendo cuidado de no soplar el aire hacia las áreas donde se encuentran las personas).
    • Si han pasado menos de 24 horas desde que la persona enferma o diagnosticada con COVID-19 ha estado en el espacio, limpie y desinfecte el espacio.
    • Si han pasado más de 24 horas desde que la persona enferma o diagnosticada con COVID-19 ha estado en el espacio, la limpieza es suficiente. Puede optar por desinfectar también en función de ciertas condiciones o prácticas cotidianas exigidas por su centro.
    • Si han pasado más de 3 días desde que la persona enferma o diagnosticada con COVID-19 ha estado en el espacio, no es necesaria ninguna limpieza adicional (más allá de las prácticas habituales de limpieza).
    • Seguir las recomendaciones de limpieza y desinfección de los CDC.

Cuando uno o más empleados han sido expuestos a una persona con un caso confirmado o probable de COVID-19 (en el trabajo u otro lugar):

  • Los trabajadores no esenciales que hayan estado expuestos recientemente a una persona con COVID-19 deben hacer cuarentena en casa después de la exposición (a menos que estén completamente vacunados; ver la sección de vacunación) y monitorear sus síntomas, además de cumplir con las instrucciones del organismo de salud pública.
    • Si desarrollan síntomas del COVID-19, se deben realizar una prueba de detección y comenzar su periodo de
      aislamiento.
    • Si ellos no presentan síntomas, deben hacerse la prueba entre el día 5 y 7 desde el día que estuvieron con la persona contagiada por el COVID-19.
    • El trabajo remoto durante la cuarentena está permitido.
  • Los empleadores deben consultar con los organismos de salud pública y considerar la implementación de soluciones creativas para mantener las funciones esenciales/fundamentales del lugar de trabajo mientras se les permite a todas las personas no vacunadas que han sido expuestas a hacer cuarentena. Sin embargo, aunque es recomendable, se reconoce que existe la posibilidad de que la cuarentena de 14 días no sea factible para ciertos trabajadores esenciales no vacunados (lea nuestras Preguntas Frecuentes sobre Infraestructura Esencial | Español para más información acerca de aquellos cuyas funciones laborales no pueden ser realizadas por otros empleados) que han estado expuestos recientemente a una persona contagiada con el COVID-19. En colaboración con el organismo de salud pública, es posible que se les permita a dichos trabajadores continuar acudiendo al lugar de trabajo y deberán: 
    • Ser evaluados regularmente e indicarles que se vayan a casa si desarrollan síntomas del COVID-19.
    • Usar un tapabocas en todo momento mientras estén en el trabajo.
    • Realizar labores de higiene de manos de manera frecuente y minuciosa
    • Mantener una distancia de al menos 6 pies entre ellos y las demás personas.
    • Garantizar que los lugares de trabajo se limpien y desinfecten de manera rutinaria.

Brotes del COVID-19 

Reportar inmediatamente la sospecha de brote al organismo de salud pública y cumplir con las medidas de salud pública.

Colaborar con la agencia local de salud pública para determinar si es necesario cerrar el establecimiento a más largo plazo.

  • Es posible que no sea necesario cerrar los lugares de trabajo/establecimientos por un tiempo extendido si ocurre un brote. Cuando un lugar de trabajo/establecimiento trabaja de cerca con el organismo de salud pública, puede ser posible realizar una evaluación de riesgo rápida e implementar medidas de control de forma inmediata en lugar de cerrar por un periodo prolongado. El organismo local de salud pública ayudará a:
    • Confirmar si existe un brote
    • Identificar casos adicionales
    • Determinar la extensión del brote
    • Trabajar con el establecimiento para determinar medidas adicionales
    • Si el cierre es necesario, determinar cuándo es seguro volver a abrir.
Disminuir la gravedad del brote.

Se debe cumplir con las medidas destacadas en esta guía y priorizar las siguientes medidas: 

  • Mantener a los empleados con síntomas del COVID-19 alejados del lugar de trabajo, y enviar a casa inmediatamente a los empleados que presenten síntomas para que estén en aislamiento. Instarles a que se realicen una prueba de detección y que consulten con un proveedor de atención médica si es necesario. No se les debe recomendar o permitir que los empleados enfermos vuelvan al trabajo hasta que cumplan los criterios para concluir su periodo de aislamiento
  • Indicarles a los empleados saludables que hayan estado expuestos recientemente a una persona con COVID-19 que hagan cuarentena (a menos que estén completamente vacunados; ver la sección de vacunación). 
    • En situaciones de brotes de COVID-19, se recomienda hacer una cuarentena de 14 días a partir de la última exposición con un contacto cercano. 
    • Es posible que las directrices que permiten que ciertos trabajadores esenciales acudan al lugar de trabajo durante su cuarentena no sean factibles, recomendadas o seguras durante un brote extenso. La agencia local de salud pública puede ayudar a determinar si se puede permitir que los empleados esenciales expuestos no vacunados acudan al lugar de trabajo durante su cuarentena. Se recomienda el teletrabajo durante el periodo de la cuarentena cuando sea posible. 
    • Compilar información sobre los empleados saludables con exposiciones recientes para la agencia local de salud pública. 
  • Los empleadores que tienen empleados que han sido considerados de alto riesgo por su proveedor de atención médica pueden proporcionar tareas alternativas temporales que reduzcan su riesgo al COVID-19.
  • Recomendar a los empleados y clientes no vacunados que usen tapabocas. 
  • Evaluar activamente a los empleados a diario para detectar la presencia de fiebre, síntomas del COVID-19 o si han tenido una exposición reciente al virus antes de que ingresen al lugar de trabajo/establecimiento. Se deben documentar estas evaluaciones diarias mediante el formulario de evaluación de síntomas para los empleados. 
    • Ver la sección de prevención de brotes para llevar a cabo las mejores prácticas de evaluación.
    • Los empleados que no tienen fiebre, síntomas o una exposición reciente, deben monitorear sus síntomas conforme al programa de salud laboral de su empleador.
  • Cerrar y desinfectar las áreas donde hayan estado las personas enfermas. Cerrar las áreas utilizadas por la persona enferma y esperar el mayor tiempo posible (al menos varias horas) antes de limpiar y desinfectar. Aumente la circulación del aire abriendo puertas y ventanas o utilizando el sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado o ventiladores (teniendo cuidado de no soplar el aire hacia las áreas donde se encuentran las personas).
  • Realizar la limpieza y desinfección, con un enfoque en las superficies de contacto frecuente.

Es posible que el organismo de salud pública requiera cierres adicionales del lugar de trabajo/establecimiento si la propagación extendida continúa ocurriendo a pesar de haber implementado las medidas mencionadas anteriormente o si no hay suficiente personal disponible para llevar a cabo las operaciones de manera segura. 

  • Consultar con la agencia local de salud pública acerca de cómo y cuándo abrir nuevamente de manera segura. 
  • Es posible que el cierre tenga que durar hasta que suficientes miembros del personal hayan concluido el periodo correspondiente de aislamiento (si están contagiados) o de cuarentena (si son saludables, pero han sido expuestos) para reanudar las operaciones de manera segura. 
  • Es posible que el cierre tenga que durar hasta que se realice una evaluación completa de la situación y se haya finalizado el rastreo de contactos necesario. 
  • Aumentar la limpieza y desinfección antes de volver a abrir. El personal de limpieza debe limpiar y desinfectar todos los espacios, como oficinas, baños y áreas comunes, además de todos los equipos electrónicos de uso compartido que hayan usado las personas enfermas (tabletas, pantallas táctiles, teclados, controles remotos y cajeros automáticos), con una concentración especial en las superficies de contacto frecuente. 
  • El organismo de salud pública puede requerir medidas adicionales para controlar el brote en ciertas situaciones. 
     

Consideraciones relacionadas con la prueba de detección

Tener en cuenta las limitaciones de las pruebas de detección en el lugar de trabajo.
  • Existen dos tipos principales de pruebas de detección del COVID-19. 
    • Las pruebas virales (RT-PCR/ detección de ácido nucleico o antígenos) son la única forma de confirmar una infección actual del COVID-19. 
    • La prueba de anticuerpos (serológica) analiza la sangre de una persona para detectar anticuerpos, los que pueden identificar una infección pasada del COVID-19. Esto no significa necesariamente que la persona sea inmune. 
  • Se recomienda que los empleados con síntomas del COVID-19 se realicen una prueba de detección viral del COVID-19.  
    • Los empleados que han confirmado que tienen el COVID-19 deben quedarse en casa hasta que cumplan con los criterios para concluir su periodo de aislamiento. 
    • Todos los resultados positivos en una prueba de detección viral se deben reportar al CDPHE. Los negocios que realicen pruebas de detección en el lugar deben garantizar que los laboratorios con quienes tienen contrato conozcan este requerimiento. 
  • El CDPHE no recomienda volver a realizarles una prueba de detección a las personas que ya confirmaron que tienen el COVID-19 durante los 90 días posteriores a la obtención del resultado positivo de la prueba molecular. 
  • En la mayoría de las circunstancias, el CDPHE no recomienda que los empleados saludables se realicen pruebas de detección de rutina ya que los resultados en sí no determinan si una persona puede volver al trabajo. 
  • Se podría recomendar la realización de pruebas de detección de rutina de los empleados en lugares de trabajo donde existe un brote o en ciertos entornos de alto riesgo. En este caso, las pruebas de detección de rutina formarían parte de un plan de respuesta focalizada y desarrollado en conjunto con la agencia local de salud pública.
  • Las personas con COVID-19 podrían obtener un resultado negativo en una prueba de detección viral si se realizan la prueba muy pronto después de haber estado expuestas. Después de una exposición, las personas deben hacerse la prueba de 5 a 7 días después de la última exposición. Independientemente de los resultados negativos, si una persona ha sido expuesta al COVID-19, esa persona debe hacer cuarentena y monitorear sus síntomas (a menos que estén completamente vacunada; ver la sección de vacunación). El objetivo de realizarles una prueba de detección a algunos empleados que no presentan síntomas es identificar a las personas que podrían contagiar el virus a otras personas. 
  • Todos los empleados sin síntomas que obtengan un resultado positivo en una prueba de detección viral se deben aislar por 10 días a partir de la fecha en que se realizaron la prueba de detección. Si desarrollan síntomas mientras se encuentran en aislamiento, su periodo de aislamiento se extenderá. 
  • La obtención de un resultado negativo no garantiza que esa persona no pueda desarrollar síntomas del COVID-19 en el futuro. 
  • Todas las personas que han tenido un contacto cercano recientemente con un compañero de trabajo saludable que obtuvo un resultado positivo en una prueba de detección viral del COVID-19 deben hacer cuarentena (a menos que estén completamente vacunadas; ver la sección de vacunación).
  • No se deben usar las pruebas de detección de anticuerpos para demostrar inmunidad, permitir que los empleados vuelvan al trabajo o tomar decisiones en relación con agrupar a las personas en áreas compartidas, como escuelas, residencias grupales o instituciones correccionales. 
    • Las pruebas de detección de anticuerpos no detectan una infección actual del COVID-19 y no demuestran necesariamente una inmunidad. Las pruebas de detección de anticuerpos pueden medir diferentes tipos de anticuerpos, y estas pruebas necesitan ser interpretadas de manera distinta bajo diferentes circunstancias.
      • En las áreas con baja prevalencia del virus, igualmente puede haber resultados falsos positivos, incluso entre las pruebas serológicas (anticuerpos) que cuentan con una especificidad y sensibilidad relativamente buena. 
      • Algunas pruebas de anticuerpos pueden reaccionar de forma cruzada con otros coronavirus comunes y es posible que no sean específicos al COVID-19, lo que produce resultados falsos positivos. 
      • La FDA ha eliminado algunas pruebas de detección de anticuerpos de su lista autorizada debido a problemas de calidad. 
  • Un tipo de prueba de detección de anticuerpos es una prueba para IgA. Hasta que no exista más información acerca de la dinámica de la detección de inmunoglobulina A (IgA) en el suero sanguíneo, el CDPHE no recomienda la prueba de detección de anticuerpos de la inmunoglobulina.

Prevención de brotes

Para reducir la propagación entre los miembros del personal:

 Realizar una evaluación de síntomas diariamente, especialmente si no están vacunados o si se desconoce su estado de vacunación.

 Enviar a los empleados enfermos a casa y no permitir que entren al lugar de trabajo o trabajen presencialmente.

 Identificar dónde y cómo los empleados podrían verse expuestos al COVID-19 en el trabajo.

 Educar a los empleados acerca de cómo reducir la propagación del COVID-19, incluyendo los beneficios de la vacunación. 

 Conocer los requerimientos de aislamiento y cuarentena y ayudar a los empleados a cumplirlos.

Para mantener operaciones comerciales saludables:

 Designar a un coordinador en el lugar de trabajo que se haga responsable de los temas relacionados con el COVID-19 y su impacto.

 Implementar políticas y prácticas flexibles de apoyo para obtener una licencia por enfermedad.

 Comunicar las políticas de apoyo laborales de manera clara, frecuente mediante múltiples medios.

 Evaluar las funciones esenciales y el nivel de dependencia que otras personas tienen de los servicios o productos ofrecidos.

 Determinar cómo operar si se produce un aumento del ausentismo laboral.

 Establecer políticas y prácticas para mantener el distanciamiento social entre los empleados.

 Establecer políticas y prácticas para mantener el distanciamiento social entre los empleados y clientes.

 Brindarles a los gerentes locales la autoridad para tomar medidas correspondientes de acuerdo con las condiciones locales.

 Considerar ofrecer aislamiento en viviendas separadas para los trabajadores esenciales para evitar que se expongan en la comunidad.

 Ayudar a los empleados que usan medios de transporte compartidos a llegar al trabajo.

 Aconsejar a los empleados que se vacunen.

 Proveer adaptaciones laborales para aquellos empleados en mayor riesgo de padecer enfermedad grave.

 Limitar los viajes e instar a los empleados que deben viajar a adoptar precauciones adicionales.

 Planificar las reuniones de tal manera que se minimice el riesgo a los empleados.

Para mantener un entorno laboral saludable:

 Mejorar los sistemas de ventilación del edificio.

 Garantizar la seguridad de los sistemas y dispositivos de agua después de tenerlos apagados durante periodos prolongados.

 Facilitar el cumplimiento con las normas de uso de tapabocas, distanciamiento social, higiene de manos y labores de limpieza/desinfección.

 Limpiar y desinfectar de manera rutinaria todas las superficies de contacto frecuente del lugar de trabajo.

 Realizar una limpieza y desinfección profunda después de que los empleados con un caso sospechoso o confirmado del COVID-19 hayan estado en el lugar de trabajo/establecimiento..

Reporte de brotes

Si se sospecha que ha ocurrido un brote en un lugar de trabajo/establecimiento, inmediatamente se debe:

 Llenar el formulario de reporte de brotes del COVID-19 del CDPHE y enviarlo a la agencia local de salud pública.

 Comenzar a identificar a los miembros del personal con síntomas del COVID-19 usando la plantilla de recolección de datos del COVID-19.

 Coordinar con la agencia local de salud pública en relación con los próximos pasos a seguir.

En caso de que ocurra un brote

 Indicarles a los empleados con síntomas del COVID-19 que se vayan a casa de inmediato para aislarse.

 Identificar a los empleados saludables que hayan sido expuestos recientemente a una persona con COVID-19 e indicarles que se vayan a casa a hacer cuarentena, y que monitoreen sus síntomas. Por favor ver las Preguntas Frecuentes sobre los trabajadores de infraestructura esencial.

 Proporcionar adaptaciones de trabajo a los empleados en mayor riesgo, como el trabajo remoto. 

 Colaborar con la agencia local de salud pública para determinar las medidas adicionales y cuándo o si es seguro volver a abrir.

 Tener en cuenta las limitaciones de las pruebas de detección en el lugar de trabajo.

Para los clientes y empleados que se encuentran en el lugar:

 Alentar a los empleados y clientes no vacunados que usen tapabocas. 

 Evaluar diariamente (en persona o de manera virtual) a los empleados para detectar síntomas del COVID-19 o si han estado expuestos antes de que ingresen al lugar de trabajo/establecimiento.

 Cerrar las áreas donde hayan estado las personas enfermas y aumentar la ventilación.

 Realizar una limpieza y desinfección profunda, con una concentración en las áreas de contacto frecuente.

 Alentar a los empleados a vacunarse para disminuir el riesgo de un brote en el lugar de trabajo. Considerar proporcionar a los empleados la oportunidad de vacunarse a través del programa de vacunación en el lugar de trabajo del CDPHE.